Steven Lyons no quiere venir a España. El escocés, señalado como uno de los nombres clave del clan Lyons, comparece este jueves ante el Tribunal de Distrito de Ámsterdam, donde su defensa tiene previsto oponerse a su extradición. La decisión del juez no será inmediata: según la información publicada por la prensa escocesa, la resolución se dará a conocer el próximo 18 de junio.
Lyons, de 46 años, permanece detenido en Países Bajos después de una ruta que empezó lejos de Europa. Fue arrestado en marzo en Bali, poco después de llegar a la isla procedente de Singapur. Las autoridades indonesias lo presentaron públicamente tras su detención y, posteriormente, fue repatriado en un vuelo desde Denpasar a Yakarta. Desde allí fue embarcado hacia Ámsterdam, donde se encuentra actualmente bajo custodia.
La defensa del presunto jefe mafioso estará encabezada por el abogado Arne Kloosterman, que ya lo representa desde su arresto en Indonesia, según recoge la BBC. Su objetivo inmediato será frenar la entrega a España, donde la Guardia Civil lo reclama dentro de una investigación internacional contra el crimen organizado, el blanqueo de capitales y una presunta red vinculada al tráfico de drogas.
El caso afecta de lleno a Fuengirola. La operación contra los Lyons está conectada con los registros practicados en la Costa del Sol y con el mismo escenario en el que el año pasado fueron asesinados su hermano, Eddie Lyons Jr, y Ross Monaghan. Uno de los lugares inspeccionados por la Guardia Civil fue precisamente el pub de Fuengirola donde ambos murieron tiroteados, un establecimiento que reabrió después bajo el nombre de Irish Rovers.
La Guardia Civil sitúa a Lyons en el centro de una red de 26 millones de libras
Las investigaciones de la Guardia Civil estiman que Steven Lyons habría blanqueado más de 26 millones de libras. El escocés llevaba dos años en la lista de personas buscadas por España.
Las autoridades españolas aseguraron anteriormente haber “desmantelado” la estructura criminal del clan Lyons tras la detención de varios asociados de la organización. Los registros se desarrollaron de madrugada en distintos puntos de la Costa del Sol, donde los agentes emplearon arietes para acceder a varias viviendas, locales y negocios.
La operación dejó un balance de 14 detenidos en cuatro países, mientras que otras 20 personas continúan investigadas en España. Durante las actuaciones, los agentes intervinieron dispositivos electrónicos, grandes cantidades de dinero en efectivo, documentación empresarial, relojes de alta gama y carteras de criptomonedas.
La causa forma parte de la Operación Armorum, una investigación internacional dirigida por la Guardia Civil. En el marco de esa operación, las autoridades turcas también localizaron y congelaron bienes de alto valor vinculados a la red de Lyons.
Arrestos simultáneos en Escocia y registros en la Costa del Sol
La dimensión internacional de la operación quedó clara el pasado 27 de marzo, cuando agentes de Police Scotland detuvieron simultáneamente a ocho hombres en distintos puntos de Escocia. Los arrestos se produjeron en domicilios de Glasgow, Bellshill, Cumbernauld, Gartcosh, Caldercruix, Coatbridge y East Whitburn.
Todos ellos comparecieron ante la justicia acusados de distintos delitos, entre ellos infracciones relacionadas con el crimen organizado.
En paralelo, la Guardia Civil actuó en España contra propiedades y negocios relacionados con la investigación. En total, el operativo incluyó 18 lugares objetivo, entre ellos el local de Fuengirola donde fueron asesinados Eddie Lyons Jr y Ross Monaghan.
Ese doble crimen continúa siendo una de las piezas más sensibles del caso. Las autoridades españolas lo han relacionado con una guerra territorial entre bandas rivales de Glasgow: los Daniel y los Lyons. El presunto autor material del ataque, Michael Riley, permanece actualmente en prisión en España.
Michael Riley, en la cárcel de Teixeiro tras ser extraditado desde Liverpool
Michael Riley, señalado como el presunto sicario del doble asesinato de Fuengirola, se encuentra detenido en el centro penitenciario de Teixeiro, en Galicia. Fue arrestado en Liverpool y extraditado a España en junio del año pasado.
Riley está acusado de haber ejecutado el ataque en el que murieron Eddie Lyons Jr y Ross Monaghan. Su traslado a una prisión del noroeste peninsular sitúa al acusado lejos de Málaga, en un contexto en el que la posible llegada de Steven Lyons a España añade tensión al expediente judicial y penitenciario.
El crimen del pub de Fuengirola permanece como uno de los episodios más graves asociados a la rivalidad entre clanes escoceses en la Costa del Sol. El establecimiento donde ocurrió el ataque volvió a abrir con otro nombre, pero el caso sigue proyectando una sombra larga sobre la ciudad y sobre las investigaciones abiertas contra el entorno de los Lyons.
Amanda Lyons también fue detenida en Dubái
La operación internacional también alcanzó a Amanda Lyons, esposa de Steven Lyons. Fue detenida en el aeropuerto de Dubái pocos días después del arresto de su marido en Bali.
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos la interceptaron después de aparecer señalada como persona buscada por Interpol. La Policía de Dubái vinculó su detención a la Operación Armorum, liderada por la Guardia Civil española, y recordó que el dispositivo había dejado 14 detenidos en varios países, además de otros 20 investigados en España.
El objetivo de la investigación, según esa comunicación, es desarticular una red de tráfico de drogas y avanzar contra la guerra territorial abierta en Escocia.
Una decisión clave el 18 de junio
La vista de este jueves en Ámsterdam no cerrará el caso. El juez del Tribunal de Distrito de Ámsterdam escuchará la posición de la defensa de Steven Lyons, que tratará de impedir su entrega a España. La resolución se publicará el 18 de junio.
Hasta entonces, Lyons seguirá detenido en Países Bajos, mientras la investigación española mantiene abiertas varias líneas: el presunto blanqueo millonario, la estructura internacional del clan, los bienes localizados en distintos países y las conexiones con la violencia que golpeó Fuengirola hace un año.



