Las fotos de torturas halladas en Fuengirola vinculadas al clan Lyons pudieron ser tomadas en Escocia

La Guardia Civil y detectives escoceses trabajan para identificar a las víctimas de unas fotografías que muestran palizas, mutilaciones, torturas y cadáveres

fuengirola lyons
Apartamento donde se hallaron las fotos.

La investigación contra el clan Lyons ha dejado al descubierto uno de los hallazgos más macabros de los últimos años: más de 200 fotografías que muestran presuntas palizas, torturas, mutilaciones y asesinatos. Las imágenes fueron encontradas ocultas entre muebles en una vivienda de Fuengirola vinculada a esta red criminal.

Agentes de la Guardia Civil y detectives escoceses trabajan ahora de forma coordinada para intentar identificar a las víctimas que aparecen en esas fotografías. Los investigadores consideran que buena parte de las imágenes podrían haber sido tomadas en Escocia, aunque las pesquisas siguen abiertas para determinar si alguno de los hechos pudo producirse también en territorio español.

El hallazgo se produjo durante una operación desarrollada el mes pasado contra el grupo criminal escocés. La investigación conjunta entre autoridades de España y Escocia lleva más de dos años centrada en el clan Lyons, una organización vinculada a delitos graves y con ramificaciones internacionales.

Imágenes de extrema violencia ocultas en una vivienda de Fuengirola

Las fotografías fueron localizadas en una propiedad de Fuengirola durante los registros practicados contra presuntos integrantes de la organización. Las imágenes muestran a personas con miembros fracturados, heridas graves en la cabeza, signos de tortura, cadáveres y cuerpos desmembrados.

Un detective de la Guardia Civil, citado por el Sunday Post y que no quiso revelar su identidad, explicó que las autoridades españolas están en contacto con sus homólogos del Reino Unido para tratar de esclarecer el origen de las imágenes y la identidad de las víctimas.

“Estamos en contacto con compañeros del Reino Unido e investigaremos todo lo que podamos en España para determinar si alguno de estos crímenes tuvo lugar aquí”, señaló el agente, que apuntó a una alta probabilidad de que los hechos se produjeran fuera de España.

Según su valoración, existe en torno a un 80% de posibilidades de que las escenas fotografiadas correspondan a crímenes cometidos en Reino Unido, probablemente en Escocia, donde el clan Lyons lleva manteniendo más de veinte años una guerra con los Daniels.

La arquitectura y el cielo gris apuntan a Escocia

Los investigadores manejan varios indicios para situar el origen de las fotografías fuera de España. Entre ellos figuran detalles visibles en algunas imágenes, como la arquitectura de los edificios y el aspecto del entorno exterior. El propio agente citado explicó que el cielo gris y algunos elementos urbanos que aparecen en las fotos sugieren que podrían haber sido tomadas en Escocia.

En algunas de las imágenes, además, se aprecia parcialmente el rostro de las víctimas, lo que podría resultar clave para avanzar en su identificación. Las autoridades españolas han remitido información a las autoridades británicas, mientras detectives de ambos países tratan de reconstruir el contexto de las imágenes.

Una fuente cercana a la investigación señaló anteriormente que, en esta fase, parece probable que los hechos se cometieran fuera de España. Las fotografías habrían sido enviadas a través de Interpol a Police Scotland, cuyos agentes continúan realizando comprobaciones junto a la Guardia Civil.

La misma fuente no descartó por completo que las imágenes hubieran sido extraídas de internet y utilizadas para generar miedo entre rivales y enemigos del clan Lyons, aunque esta hipótesis se considera menos probable.

“Lo hemos hecho, jefe”: la posible función de las fotografías

Uno de los elementos que más inquieta a los investigadores es el posible uso interno de las imágenes dentro de la organización. Según el agente de la Guardia Civil, las fotografías pudieron compartirse a través de plataformas de mensajería, posiblemente en canales cifrados, como una forma de reportar acciones violentas a los mandos de la banda.

El investigador planteó que los autores de las agresiones o asesinatos podrían haber enviado las imágenes con un mensaje similar a: “Mire, jefe, lo hemos hecho”. Lo que resulta más llamativo para los agentes es que esas imágenes no solo se compartieran digitalmente, sino que acabaran impresas y guardadas físicamente en una vivienda vinculada al grupo en la Costa del Sol.

El detective describió las imágenes como auténticas y especialmente impactantes. Según su relato, algunas muestran cadáveres, cuerpos desmembrados y personas agonizando tras sufrir lesiones de extrema gravedad, incluidas amputaciones.

El agente también subrayó el contraste entre la aparente vida cotidiana de algunos investigados y la brutalidad que reflejan las fotografías. Según señaló, resulta estremecedor comprobar cómo personas con familia y una vida aparentemente normal podían ordenar amputaciones o asesinatos de esa naturaleza.

Un juzgado de Málaga ya tiene copias de las imágenes

La investigación está judicializada en Málaga, donde un juez instructor dirige las diligencias abiertas tras la detención en España de siete presuntos miembros del clan Lyons el mes pasado. Ese juzgado ya dispone de copias de las fotografías halladas durante los registros.

La operación forma parte de una investigación más amplia contra la red criminal. Según la Guardia Civil, la estructura del clan Lyons en España habría sido desarticulada tras una serie de registros en los que se incautaron dispositivos electrónicos, grandes cantidades de dinero en efectivo, documentación y relojes de lujo.

En total, según la información proporcionada, hay 20 personas más bajo investigación. Además, se han producido 15 detenciones en varios países, con registros también en Escocia, incluidos puntos como Bellshill, Cumbernauld, Gartcosh y Glasgow.

Steven Lyons, detenido en Ámsterdam tras ser arrestado en Bali

El juez de Málaga emitió una orden europea de detención contra el presunto líder del clan, Steven Lyons, de 45 años. Esa orden derivó en su detención en Ámsterdam este mes, después de que previamente hubiera sido arrestado en Bali en marzo.

Su esposa, Amanda Lyons, fue detenida el mismo día en el aeropuerto de Dubái. Ambos se enfrentan ahora a procedimientos de extradición. En el caso de Steven Lyons, está previsto que un tribunal se pronuncie el próximo mes sobre su posible entrega a España. Su mujer también estaría pendiente de un proceso similar.

Steven Lyons, señalado como una figura surgida de las guerras criminales en Escocia, está considerado por los investigadores como presunto responsable de un imperio delictivo multimillonario. Además, habría sido persona de interés para investigadores de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el cartel irlandés Kinahan.

La Costa del Sol y el antecedente del doble asesinato en Fuengirola

La presencia del clan Lyons en la Costa del Sol ya había quedado bajo la lupa de las autoridades antes de este último hallazgo. El año pasado, Eddie Lyons junior, hermano de Steven Lyons, y Ross Monaghan, estrecho colaborador familiar, fueron asesinados a tiros en el bar de Monaghan, en Fuengirola.

Por ese doble crimen, Michael Riley, de 44 años y natural de Liverpool, afronta un proceso de extradición desde Reino Unido a España, donde está acusado de los asesinatos.

La investigación actual conecta varias líneas de actuación policial en España, Reino Unido y otros países. El hallazgo de las fotografías añade ahora una dimensión especialmente grave al caso, al abrir la posibilidad de que la organización no solo estuviera asentada en la Costa del Sol, sino que además conservara pruebas gráficas de actos de violencia extrema cometidos en el marco de una disputa criminal.

Una investigación internacional todavía abierta

Por ahora, los investigadores tratan de confirmar tres cuestiones esenciales: quiénes son las víctimas, dónde se tomaron las fotografías y qué papel concreto tuvieron los presuntos integrantes del clan Lyons en los hechos reflejados en las imágenes.

La Guardia Civil mantiene abiertas las pesquisas en España, mientras que las autoridades escocesas trabajan para determinar si las escenas corresponden a crímenes cometidos en su territorio. La información disponible apunta a una investigación compleja, con ramificaciones en España, Escocia, Reino Unido, Países Bajos, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos.