La guerra entre mafias escocesas no tiene fin: los Lyons cogen fuerza para acabar con los Daniel seis meses después del doble asesinato de Fuengirola

Los líderes de los clanes Lyons y Tamo Junto habrían acordado una nueva fase de violencia contra sus rivales

Ross McGill y Steven Lyons
Steven Lyons y Ross McGill/The Scottish Sun

La guerra entre los clanes mafiosos escoceses Lyons y Daniel parece no tener fin. Lo que comenzó como una disputa por drogas, lealtades y viejas vendettas ha derivado en una escalada criminal que abarca Escocia, la Costa del Sol, Dubái y Reino Unido, con asesinatos, atentados incendiarios y decenas de detenidos.

En las últimas semanas, fuentes del hampa han revelado a la prensa escocesa que Ross McGill y Steven Lyons —dos de los nombres más temidos del crimen organizado escocés— mantuvieron una larga conversación telefónica a comienzos de año para redefinir la estrategia del conflicto y planificar nuevos ataques violentos contra sus enemigos: el clan Daniel, con base en Glasgow, y el entorno del capo Mark Richardson en Edimburgo.

Un pacto para reactivar la violencia

Según estas fuentes, la llamada sirvió para repartirse objetivos y territorios. El clan Lyons centraría su ofensiva en Glasgow, con el foco puesto en los Daniel, mientras que McGill y su grupo Tamo Junto (TMJ) intensificarían la presión sobre la red de Richardson en la capital escocesa.

Ambos líderes dirigen sus organizaciones desde la clandestinidad, tras haber sido detenidos y posteriormente expulsados de Dubái en septiembre, con prohibición expresa de regresar al emirato. Desde entonces, su paradero permanece oculto, aunque su capacidad de mando no se ha visto mermada.

Para Steven Lyons, el conflicto es personal. Culpa directamente al clan Daniel del doble asesinato de su hermano Eddie Lyons y de su lugarteniente Ross Monaghan, ejecutados a tiros en Fuengirola el 31 de mayo, y ha jurado venganza. La muerte de ambos, considerados figuras clave del entramado criminal, dejó un vacío de poder en varias zonas de Glasgow, lo que ha intensificado la lucha por el control del narcotráfico.

El origen: cocaína y billetes falsos

En el caso de Ross McGill, la guerra estalló a principios de 2025 tras una disputa con Mark Richardson por un alijo de cocaína valorado en 500.000 libras, que habría sido pagado con billetes falsos. McGill acusó al entorno de Richardson de estafa y decidió lanzar una ofensiva directa, extendiendo el conflicto a Glasgow debido a los vínculos entre Richardson y el clan Daniel.

A partir de marzo, Escocia vivió una oleada de violencia sin precedentes. Los soldados de TMJ incendiaron negocios y viviendas, y protagonizaron ataques con machetes en plena vía pública. El primer gran golpe se produjo el 6 de marzo, cuando fue calcinado un salón de belleza en Edimburgo propiedad de la pareja de Richardson.

Las agresiones continuaron en abril y mayo, con dos ataques con bombas incendiarias contra la vivienda de David McMillan, amigo cercano de Richardson. El 22 de mayo, varios encapuchados armados con machetes irrumpieron en la casa y dejaron a McMillan gravemente herido, con fractura de cráneo y lesiones de extrema gravedad.

La violencia se extiende a Glasgow

El conflicto también se trasladó a Glasgow y su área metropolitana. En abril fue incendiada una fábrica vinculada a un asociado del clan Daniel en Bishopbriggs. Ese mismo mes ardió la vivienda de Steven “Bonzo” Daniel, y semanas después la de su hermana.

Uno de los episodios más graves se produjo cuando un niño de 12 años y una mujer de 72 resultaron heridos tras el asalto de encapuchados que buscaban a un miembro destacado del clan rival. En mayo, un garaje en East Kilbride propiedad de Robert Daniel fue atacado y dos hombres fueron apuñalados, quedando en estado grave.

Fuengirola, escenario de una ejecución

La escalada alcanzó su punto más brutal en la Costa del Sol. La noche del 31 de mayo, Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr. fueron ejecutados a tiros en el exterior del Monaghan’s Irish Bar, en Fuengirola, mientras veían la final de la Champions League.

El presunto autor material, Michael Terrence Riley, fue detenido en Liverpool el 13 de junio y extraditado a España, donde permanece en prisión provisional en la cárcel de Alhaurín de la Torre, acusado de dos delitos de asesinato. La investigación describe una ejecución fría y profesional, con un tirador experimentado que resolvió incluso un encasquillamiento del arma antes de rematar a su segundo objetivo dentro del local.

La Policía Nacional ha calificado a Riley como un sicario altamente profesional, con capacidad para analizar cámaras, planificar rutas de huida y actuar con extrema sangre fría. Su historial incluye condenas por narcotráfico a gran escala, vínculos con mafias británicas y estancias en prisión donde, según fuentes, habría estrechado lazos con el clan Daniel.

Sospechas, Dubái y una venganza anunciada

Aunque la policía española mantiene abierta la investigación, fuentes del hampa aseguran que dos históricos miembros del clan Daniel, ocultos en Dubái, se atribuyen la planificación del crimen. Ambos habrían alardeado de su implicación, aumentando el riesgo de represalias.

Mientras tanto, Steven Lyons sigue decidido a vengar la muerte de su hermano, convencido de que los asesinatos fueron ordenados desde Glasgow. Las mismas fuentes advierten de que el conflicto está lejos de cerrarse y que el reciente contacto entre Lyons y McGill marca un nuevo capítulo de una guerra criminal que ya ha dejado más de 60 detenidos en Escocia.

La Operación Portaledge, impulsada por la Policía de Escocia, ha permitido importantes condenas, pero no ha logrado frenar del todo una violencia que, una vez más, ha convertido a Fuengirola en escenario involuntario de ajustes de cuentas internacionales.