El asesinato de Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr. en Fuengirola el pasado 31 de mayo puso de manifiesto la presencia en España de miembros de primer nivel de los clanes escoceses Lyons y Daniel, enfrentados desde hace décadas en Glasgow y Edimburgo. Cuatro meses después, cuatro líderes de la mafia escocesa han sido detenidos en Dubái, entre ellos Steven Lyons, hermano de Eddie y jefe del clan familiar.
El tiroteo ocurrido en un pub irlandés del paseo marítimo de Fuengirola terminó con la vida de Monaghan y Lyons Jr., ambos considerados mafiosos con un largo historial de violencia y vinculaciones con la hostelería de la zona. El autor del ataque fue Michael Riley, delincuente inglés integrante del clan Daniel, quien abatió a las víctimas en plena terraza mientras veían la final de la Champions League. La Policía Nacional, en colaboración con la National Crime Agency (NCA), detuvo a Riley en apenas 13 días, cuando planeaba huir desde Liverpool a una isla sin tratado de extradición, en lo que se denominó la operación Hércules.
Las detenciones en Dubái se consideran un golpe significativo al crimen organizado escocés a escala internacional. Los arrestados, Steven Lyons, Ross McGill, Stephen Jamieson y Steven Larwood, están implicados en delitos que van desde el tráfico de drogas hasta ajustes de cuentas violentos y blanqueo de capitales. La policía escocesa, a través de la Operación Portaledge, vincula a este grupo con una ola de tiroteos, asaltos y ataques incendiarios registrados desde marzo.
Entre los detenidos, Steven Lyons destaca como jefe del clan familiar y figura central en la rivalidad con los Daniel, vigente desde hace más de 20 años. Tras sobrevivir a un tiroteo en Glasgow en 2006, Lyons se refugió en España y posteriormente fijó su residencia en Dubái, desde donde presuntamente sigue dirigiendo actividades ilícitas.
Por su parte, Ross McGill, antiguo miembro del grupo ultra Union Bears, se ha convertido en figura clave en la escalada de violencia que sacude Escocia desde marzo, enfrentado directamente con el narcotraficante Mark Richardson, actualmente en prisión. Steven Larwood y Stephen Jamieson, asentados en Dubái, mantienen conexiones con operaciones internacionales de tráfico de drogas, incluida la red de Jamie «Iceman» Stevenson, condenado en 2023 por introducir cocaína oculta en cajas de plátanos por valor de 100 millones de libras.
Hasta el momento, las autoridades de Dubái no han confirmado si presentarán cargos o iniciarán el proceso de extradición a Escocia, mientras que la Policía de Escocia mantiene silencio sobre nuevas detenciones relacionadas con este caso.



