Así fue el doble asesinato en Fuengirola que sacudió a la mafia escocesa

España pide la extradición del presunto sicario que mató a los miembros de la mafia escocesa Monaghan y Lyons Jr

Ross Monaghan Eddie Lyons
Ross Monaghan y Eddie Lyons, miembros de la mafia escocesa ejecutados en Fuengirola

El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha subrayado este martes «el alto grado de esclarecimiento en los casos de crimen organizado en la provincia», tras el reciente avance en la investigación del doble asesinato perpetrado el pasado 31 de mayo en Fuengirola, que acabó con la vida de dos conocidos miembros de la mafia escocesa: Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr.

El crimen, ejecutado a sangre fría en el Monaghan’s Irish Bar, un establecimiento regentado por uno de los fallecidos, conmocionó tanto a los vecinos como a la opinión pública internacional. Apenas dos semanas después, el Cuerpo Nacional de Policía ha conseguido identificar y detener en Liverpool al presunto autor material de los disparos, un hombre de 44 años llamado Michael Riley, sobre el que pesaba una orden internacional de detención emitida por las autoridades españolas.

Durante la rueda de prensa celebrada en la Subdelegación del Gobierno, junto a altos mandos policiales como Pedro Agudo Novo, comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, y Juan Antonio Sillero, jefe de la UDYCO Costa del Sol, Salas expresó su agradecimiento a la Policía Nacional por su “profesionalidad y eficacia investigadora, que ha permitido resolver con rapidez un caso que generó una gran alarma social”.

El crimen: una ejecución con sello de vendetta mafiosa

Según ha trascendido a través de fuentes policiales y medios británicos como el Scottish Sun, el doble asesinato está directamente relacionado con las viejas rencillas entre las facciones criminales de Glasgow. Monaghan, de 43 años, fue acribillado en el interior de su propio bar apenas segundos después de que Lyons Jr, de 46, fuese abatido a quemarropa en la terraza del local. Ambos eran figuras prominentes del clan Lyons, una de las organizaciones más poderosas y violentas de Escocia.

Sin embargo, y pese a las primeras reticencias de la familia de los fallecidos y de la propia Police Scotland, la Policía Nacional española ha confirmado que el detenido, Michael Riley, pertenece al clan rival de los Daniels, en lo que se perfila como una venganza cuidadosamente planificada dentro de la histórica guerra entre ambas bandas. El comisario Pedro Agudo calificó al presunto asesino como “un sicario profesional, con vínculos directos con los rivales de los fallecidos”.

Además, se reveló que el arresto se produjo en el último momento, cuando Riley se disponía a huir desde Reino Unido hacia un “paraíso fiscal insular”, lo que motivó una operación conjunta con la Policía de Merseyside. Riley compareció el sábado ante el tribunal de Westminster, donde fue rechazada cualquier posibilidad de libertad bajo fianza al ser considerado “un claro riesgo de fuga”. Permanecerá en prisión provisional mientras se tramitan los procedimientos de extradición a España.

Limpieza exprés y silencio en torno al bar de Monaghan

Tras el asesinato, el local —conocido como Monaghan’s Irish Bar— fue objeto de un proceso acelerado de desvinculación con su antiguo propietario. Apenas 12 días después de los hechos, se retiraron los carteles dorados con su apellido, se desmontaron parasoles y mobiliario de terraza, y se ordenó una reforma parcial del interior, según confirmaron testigos al Scottish Sun. Aunque no se ha anunciado oficialmente su reapertura, fuentes cercanas a la investigación no descartan que el local vuelva a abrir bajo otra identidad.

Este tipo de establecimientos, aparentemente legítimos, han sido señalados como herramientas frecuentes para el blanqueo de capitales por parte del crimen organizado, lo que ha llevado a políticos como Russell Findlay, líder conservador escocés, a exigir controles más estrictos sobre las inversiones en el extranjero de miembros de organizaciones criminales.

Planes contra el crimen organizado en la Costa del Sol

El subdelegado Javier Salas aprovechó la ocasión para recordar que Málaga está incluida desde 2018 en el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, diseñado para frenar el narcotráfico, así como en el Plan Costa del Sol, activado en 2024 para combatir específicamente los episodios con armas de fuego. Desde ese año, el Gobierno ha incrementado en 926 agentes la plantilla de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la provincia.

“El crimen organizado se toma muy en serio en nuestra provincia”, ha recalcado Salas. “Hechos como el del 31 de mayo causan alarma, pero también demuestran que tenemos cuerpos policiales altamente especializados, capaces de dar respuestas rápidas, eficaces y contundentes”.

Málaga, un paraíso turístico… y también objetivo del crimen internacional

La Costa del Sol sigue siendo un enclave clave para las organizaciones criminales del norte de Europa, atraídas por el clima, la facilidad para integrarse entre la población extranjera y la rentabilidad del tráfico de drogas y armas. Actualmente, alberga como mínimo 113 mafias de 59 nacionalidades, según un informe del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).