“La verdad no será agradable para todos”: el enigmático mensaje de la madre de Oliver, desaparecido desde julio en Marbella

El padre de Oliver Pugh ha ofrecido una recompensa de 100.000 euros por información que ayude a localizar al menor

Anastasiia y Oliver
Anastasiia y Oliver/East2West

A Oliver Pugh nadie lo ha vuelto a ver desde julio. El niño, nacido en Marbella, desapareció junto a su madre, la influencer rusa Anastasiia Chikina, en plena batalla judicial por su custodia. Ahora, mientras la Policía española trabaja con Interpol para localizarlo, la madre ha reaparecido en redes sociales con un inquietante mensaje: “La verdad no será agradable para todos”. La investigación, que comenzó como una desaparición y pasó después a tratarse como una posible sustracción parental, mantiene abiertas varias líneas internacionales y cuenta ya con la colaboración de Interpol.

La madre del menor, que suma alrededor de 140.000 seguidores en redes sociales y se presenta públicamente como asesora en relaciones, ha utilizado de nuevo sus perfiles para lanzar un mensaje cargado de insinuaciones, pero sin aclarar dónde se encuentra ni ofrecer ninguna prueba sobre el estado del pequeño. “Tenemos una conversación difícil que tener. Hablemos de lo aterrador que es cuando el sistema está en contra del niño”, escribió Anastasiia en redes sociales.

El texto continuaba en la misma línea: “Tenemos tiempo, no mucho, pero lo tenemos, para entender la verdad. La verdad no será agradable para todos, normalmente permanece detrás de puertas cerradas, pero aquí sale a la luz”. La publicación no incluía una ubicación concreta ni mostraba ninguna imagen de Oliver.

Un niño nacido en Marbella y una desaparición con varias fechas clave

Oliver Pugh nació en Marbella en noviembre de 2021. Tiene nacionalidad británica por parte de su padre y vínculos rusos por parte de su madre. Según la información aportada por la familia paterna, el menor fue visto por última vez en la vivienda de Anastasiia en Marbella durante el mes de julio de 2025, en un momento en el que el procedimiento judicial por la custodia atravesaba una fase decisiva.

En las informaciones del caso aparecen dos referencias temporales. Por un lado, se señala el 4 de julio de 2025 como fecha de la desaparición de Anastasiia Chikina junto al niño. Por otro, medios británicos apuntan a que Oliver habría desaparecido “alrededor del 20 de julio”, después de haber sido visto por última vez en la casa de su madre en Marbella. En cualquier caso, el padre denunció formalmente la desaparición el 7 de agosto, tras comprobar que las llamadas dejaron de conectar y que la vivienda se encontraba vacía.

Ese mismo día, el Centro Nacional de Personas Desaparecidas activó la alerta oficial. Lo que en un primer momento se abordó como una desaparición pasó poco después a ser tratado por la Policía como una posible sustracción parental.

La custodia, el punto de ruptura

Los padres de Oliver se separaron en mayo de 2024 y el juzgado de familia de Marbella estableció entonces un régimen de custodia compartida. Sin embargo, el tribunal valoraba otorgar la custodia plena al padre cuando la madre desapareció con el menor.

La nueva información apunta en la misma dirección: Anastasiia Chikina habría desaparecido poco antes de que un juzgado de Marbella entregara la custodia plena al padre británico de Oliver. Según la versión del padre, la madre “parece haber huido con Oliver cuando se dio cuenta de que iba a perder la custodia”.

El padre, de 36 años, ha declarado que la madre habría diseñado un plan para conservar la custodia principal y continuar utilizando la vivienda familiar en Marbella, pero que ese plan no prosperó. Al quedar abocada a perder la custodia y a un régimen de visitas limitadas y supervisadas, Anastasiia habría decidido marcharse. También se apunta que se habría llevado consigo a su hermana adolescente, que dejó de acudir al colegio.

La Policía trabaja con Interpol

La Policía española mantiene la investigación abierta y trabaja conjuntamente con Interpol para obtener una orden internacional de detención. En declaraciones recogidas por medios británicos, fuentes policiales españolas han confirmado que el caso se trata como una sustracción parental y que la principal hipótesis es que la madre habría salido de España con el niño.

La propia Policía habría señalado que cree que Anastasiia Chikina abandonó el país y se llevó al menor a su tierra natal, Rusia. Esta posibilidad complica especialmente el caso, ya que la cooperación judicial con Moscú resulta muy limitada (por no decir nula) y la Constitución rusa prohíbe la entrega de ciudadanos rusos a otros países.

Anastasiia, de 32 años y natural de San Petersburgo, tenía prohibida la salida de España por orden judicial. También debía haber entregado el pasaporte del menor, documento que, según alegó, había extraviado. Cuando los investigadores accedieron a la vivienda familiar de Marbella, encontraron las habitaciones vacías, sin rastro de ropa, juguetes ni pertenencias personales.

Rusia, Tailandia, Moscú y Malasia: las pistas digitales

La investigación ha estado marcada por indicios dispersos y difíciles de verificar. El 29 de agosto, las autoridades españolas confirmaron que la hipótesis principal apuntaba a una huida internacional, posiblemente hacia Rusia. Semanas después, varias imágenes publicadas en redes sociales por Anastasiia situaron supuestamente su paradero en Tailandia, concretamente en el centro comercial Iconsiam de Bangkok.

Algunos detalles arquitectónicos de esas imágenes coincidían con el conocido centro comercial tailandés, lo que reforzó la sospecha de que madre e hijo habían abandonado Europa. Sin embargo, en septiembre aparecieron nuevas publicaciones geolocalizadas en Moscú, en las que Anastasiia se mostraba sonriente, aunque sin mencionar ni mostrar a Oliver.

El 23 de septiembre, la madre habría confirmado por primera vez su estancia en Moscú. Días después, nuevas informaciones apuntaban a que Anastasiia se encontraba en Malasia, tras subir fotografías junto a su hermana con las Torres Petronas de fondo. Las pistas, lejos de aclarar el caso, han contribuido a dibujar un recorrido internacional confuso y difícil de seguir.

El padre ofrece 100.000 euros por información

El padre de Oliver ha ofrecido una recompensa de 87.000 libras, unos 100.000 euros, por cualquier información que ayude a localizar al menor. También ha realizado un llamamiento directo a Anastasiia Chikina para que ponga fin a la situación.

Oliver necesita y merece tener a sus dos padres en su vida. Al apartarlo de su padre, de sus amigos y de todo lo que le resulta familiar, el único que realmente está siendo herido es Oliver”, ha señalado.

En ese mismo mensaje, el padre apeló directamente a la madre del niño: “Sé que lo quieres y que quieres lo mejor para él, pero esto está causando dolor no solo a él, sino también a ti y a tu familia. Por favor, para antes de que sea más difícil para todos”.

Oliver ha sido descrito por su padre como un niño “brillante y activo”, al que le encantan los coches, los aviones y jugar con el agua. Según la descripción difundida, tiene tres años y nueve meses, mide aproximadamente 100 centímetros, tiene el pelo rubio y los ojos azules.

Acusaciones no confirmadas y un caso cada vez más complejo

El caso también se ha visto envuelto en acusaciones cruzadas. Una persona del entorno de Anastasiia Chikina se puso en contacto con Área para afirmar que Oliver sería víctima documentada de sospecha de abuso sexual, citando un supuesto informe médico del 17 de mayo que, según esa versión, recogería la existencia de una fisura anal.

El contenido de dicho informe no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades españolas ni británicas. Tampoco consta que exista una causa penal abierta por esos hechos. Por ello, la investigación continúa centrada en la desaparición del menor y en la posible salida irregular de España junto a su madre.

Una madre que se presenta como víctima del sistema

El nuevo mensaje de Anastasiia no es el primero en el que intenta construir un relato público sobre el caso. En septiembre, la madre difundió un texto más amplio en ruso a través de Telegram en el que se presentaba como víctima de un entorno hostil y de un sistema judicial que, según ella, no habría protegido a su hijo.

Esta historia se basa en hechos reales. Será una historia sobre el honor, la honestidad con uno mismo y la protección de los niños. Si no una madre, ¿quién?”, escribió entonces.

Pese a esa actividad pública, Anastasiia ha evitado mostrar imágenes de Oliver y ha afirmado que tiene prohibido publicarlas. Esa ausencia de señales directas del niño es precisamente uno de los elementos que más inquietud genera en la familia paterna y en quienes siguen el caso desde Marbella.

Un menor atrapado en un limbo internacional

El caso de Oliver Pugh se ha convertido en un rompecabezas judicial y diplomático. España investiga una posible sustracción parental, Reino Unido presta apoyo a la familia del menor y la hipótesis de una estancia en Rusia introduce un obstáculo jurídico de primer nivel.

El artículo 61 de la Constitución rusa prohíbe la entrega de ciudadanos rusos a otros países. Además, Moscú no mantiene tratado de extradición ni con España ni con el Reino Unido. Si madre e hijo se encontraran finalmente en territorio ruso, la vía judicial para recuperar al menor sería mucho más compleja.

Mientras tanto, el paradero de Oliver sigue sin confirmarse oficialmente. La Policía española mantiene abierta la investigación, Interpol participa en las gestiones y el padre del menor insiste en un mensaje: que Oliver vuelva a tener contacto con su vida, su entorno y sus dos progenitores.

Cualquier persona con información puede contactar con la Policía Nacional, escribir al correo info@oliverpugh.info o remitir datos a través de la web habilitada por la familia.