Los policías españoles que cazaron al mafioso escocés Steven Lyons: “Sabíamos de lo que eran capaces”

Agentes españoles relataron a Sky News tres años de vigilancia encubierta y registros en los que aparecieron imágenes de cuerpos mutilados

steven lyons amsterdam
Steven Lyons.

La investigación contra Steven Lyons, señalado como presunto jefe del clan criminal Lyon en Escocia, se ha desarrollado durante años lejos del foco público y con España como uno de los escenarios principales. Un equipo de Sky News ha tenido acceso a agentes españoles que participaron en la vigilancia encubierta de una organización a la que la Policía relaciona con una estructura internacional de narcotráfico, blanqueo de capitales y movimiento de millones a través de sociedades pantalla.

El reportaje sitúa a Lyons en el centro de una trama con ramificaciones en varios países. Los investigadores españoles trabajaron durante tres años sobre una red criminal descrita como un cartel “sin fronteras”, con conexiones que van desde Glasgow hasta España, Bali y Ámsterdam.

Tres años de vigilancia encubierta

Los agentes entrevistados explican que la vigilancia sobre el entorno de Lyons implicó seguimientos, reuniones controladas y un alto nivel de riesgo. Uno de los policías relató que algunos encuentros se celebraban en un piso y que, si los investigados hubieran descubierto la operación, los agentes podían haberse visto “en problemas”.

La tensión de esa fase de la investigación queda resumida en una de las respuestas recogidas por la cadena británica. Preguntado por si los sospechosos podrían haber disparado contra ellos, uno de los agentes respondió afirmativamente. Para los investigadores, no se trataba solo de seguir movimientos o reconstruir operaciones financieras, sino de actuar frente a un grupo al que consideraban capaz de recurrir a la violencia extrema.

Fotos de cuerpos mutilados en un registro

Uno de los hallazgos más duros de la operación apareció durante un registro en una vivienda. Los agentes localizaron fotografías de cuerpos mutilados, imágenes que, según la interpretación policial, podían funcionar como una advertencia: “Esto es lo que te pasará si te cruzas con nosotros”.

El reportaje describe una de esas imágenes como una escena especialmente brutal, con restos humanos y sangre en el suelo. La Policía trata ahora de identificar a las personas que aparecen en esas fotografías. Para los investigadores, el material encontrado refuerza la idea de que la organización no solo estaba vinculada a delitos económicos o tráfico de drogas, sino también a una cultura interna de intimidación y violencia.

El origen del conflicto: Glasgow y la guerra entre clanes

Para entender la figura de Steven Lyons, Sky News traslada el relato a Glasgow, donde sitúa el origen de una vieja rivalidad entre el clan Lyon y la familia Daniel. Esa disputa criminal, marcada por años de violencia, tuvo uno de sus episodios más conocidos en un tiroteo ocurrido en un garaje en 2006.

Tras aquellos hechos, Lyons habría abandonado Escocia y se habría instalado en España. Según el relato policial recogido por la cadena británica, desde allí habría levantado un importante entramado relacionado con el tráfico de drogas. Los investigadores describen al grupo Lyon como una organización dispuesta a imponerse mediante la fuerza dentro del mundo criminal.

El doble asesinato en España que cambió la investigación

El reportaje también señala un punto de inflexión en la investigación: el doble asesinato en Fuengirola del hermano de Steven Lyons, Eddie, y de Ross Monaghan. Aquellos crímenes, cometidos en un pub, marcaron un antes y un después para las fuerzas de seguridad españolas.

Según Sky News, la muerte de ambos hombres intensificó el interés policial sobre el entorno de Lyons y añadió presión a una investigación que ya tenía dimensión internacional. A partir de ahí, la operación avanzó hacia una fase más amplia, con registros, seguimiento de movimientos y coordinación entre países.

De Bali a Ámsterdam

La situación de Steven Lyons cambió meses después, cuando fue detenido a su llegada a Bali, en Indonesia. Las imágenes de su arresto fueron difundidas públicamente y dieron dimensión global a un caso que hasta entonces se había movido sobre todo en el ámbito policial.

Después, la historia se trasladó a Países Bajos. Sus abogados sostienen que las autoridades españolas lo habrían “secuestrado” en Bali y colocado en un vuelo con destino a Ámsterdam, donde los jueces neerlandeses han tenido que decidir si puede ser enviado a España para afrontar el procedimiento abierto contra él.

Lyons compareció ante el tribunal con una imagen muy distinta a la del presunto jefe criminal descrito por las investigaciones internacionales. Según el periodista Connor Gillis, que estuvo sentado a poca distancia de él en una vista anterior, el escocés se mostró deteriorado, se quejó de falta de acceso a su medicación y pidió disculpas a los jueces por su aspecto.

A la espera de la justicia española

Steven Lyons todavía no ha afrontado en España el caso por el que es reclamado. La persecución policial ha dejado de ser una búsqueda activa para convertirse en una espera judicial. Los agentes españoles ya no tratan de localizarlo: ahora esperan que el proceso permita su entrega y que responda ante la justicia.

El caso mantiene abiertas varias líneas sensibles: la presunta estructura internacional de blanqueo de capitales, las acusaciones por tráfico de drogas, las conexiones del clan Lyon fuera de Escocia y el papel de España como uno de los territorios clave en la investigación.

Lyons, por ahora, continúa siendo un presunto responsable dentro de la causa. Las acusaciones deberán ser examinadas ante los tribunales si finalmente es entregado a España.