Condenado en Escocia un miembro de la red que mató a dos capos del Clan Lyons en Fuengirola

La condena en el Tribunal Superior de Edimburgo se produce cuatro meses después del asesinato de Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr. en un pub de Fuengirola

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Liam Mcdermid/SUPPLIED

El 31 de mayo, dos hombres cayeron acribillados en la terraza de un pub irlandés de Fuengirola mientras veían la final de la Champions League. Aquella ejecución fue el punto de inflexión de una guerra criminal nacida en las calles de Glasgow y Edimburgo. Cuatro meses después, esa guerra ya tiene su primer condenado.

Según publica The Scottish Sun, Liam McDermid, de 25 años, ha sido declarado culpable en el Tribunal Superior de Edimburgo por colaborar con el crimen organizado y ayudar a localizar un arma de fuego semiautomática. La Fiscalía escocesa lo define como un “foot soldier” —un soldado de calle— al servicio del capo Ross “Miami” McGill, el hombre que durante meses ha liderado la rama más violenta de la mafia escocesa desde Dubái.

La historia detrás del caso parece salida de una serie británica sobre el hampa: todo comenzó por un negocio fallido de cocaína pagado con dinero falso. En marzo, McGill —antiguo líder del grupo ultra Union Bears— acusó a los socios del narcotraficante encarcelado Mark Richardson, miembro del clan Daniel, de haberle estafado 500.000 libras con billetes falsos.

Lo que siguió fue una cadena de ataques, tiroteos y represalias en Glasgow y Edimburgo. McGill, desde su refugio de lujo en Dubái, habría ordenado venganzas contra los Daniel y sus aliados, incluidos los Lyons, con quienes mantenía una frágil alianza. Ese conflicto escaló hasta cruzar fronteras. Y su punto más visible fue el doble asesinato de Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr. en Fuengirola, el pasado 31 de mayo, en plena final de la Champions.

La conexión de Fuengirola: el crimen que lo cambió todo

El asesinato de Monaghan y Lyons Jr. —dos figuras clave del clan Lyons, rivales históricos de los Daniel— marcó un antes y un después. Según la investigación española, el autor de los disparos fue Michael Riley, un británico con vínculos con el entorno de McGill.

Aquel tiroteo no fue un hecho aislado. Fuengirola se convirtió en el escenario simbólico de un conflicto que llevaba décadas gestándose en Escocia y que hoy tiene ramificaciones en Reino Unido, España, Irán y Dubái. Mientras Riley, ya extraditado a España, espera para ser juzgado, la policía escocesa ha continuado desmantelando el entramado criminal que financió y ejecutó las represalias posteriores.

Liam McDermid: el primer “soldado” condenado

El joven Liam McDermid, de Edimburgo, fue detenido en junio, apenas una semana después del doble crimen de Fuengirola, durante una operación de vigilancia policial en el norte de la capital escocesa. Según The Scottish Sun, McDermid fue sorprendido por agentes de la Police Scotland mientras buscaba un arma oculta en una zona de arbustos cerca de un carril bici en Roseburn Path. Utilizaba un detector de metales, una pasamontañas y guantes, y cargaba 320 libras en efectivo. En su teléfono móvil, los agentes encontraron mensajes que hacían referencia directa a “buscar el objeto” y “fortificar la zona para Gorgie”, un barrio conocido por su actividad criminal.

Seis días después de su detención, la policía localizó un pistola Glock con munición de 9 mm Parabellum escondida en la misma zona. McDermid admitió ante el tribunal que su búsqueda del arma estaba destinada a “facilitar o promover la comisión de delitos graves”. El juez Lord Arthurson lo advirtió de que enfrenta una “condena sustancial de prisión” y ordenó su ingreso preventivo mientras se elaboran los informes previos a la sentencia.

Operación Portaledge: 57 arrestos en la mayor ofensiva contra el hampa escocesa

La detención y condena de McDermid se enmarca dentro de la Operación Portaledge, una macroinvestigación lanzada por la Police Scotland para frenar la guerra abierta entre las facciones Daniel, Lyons y TMJ (Tamo Junto), el grupo de McGill.

Hasta la fecha, la operación ha dejado 57 arrestos, en lo que las autoridades describen como “la mayor ola de violencia de los últimos años en Escocia”. Los incidentes incluyen tiroteos, ataques incendiarios y secuestros, muchos de ellos relacionados con los mismos clanes implicados en el doble crimen de Fuengirola.

De Dubái a Escocia: los nombres del caos

El mismo diario recuerda que en septiembre la policía de Dubái detuvo a Ross “Miami” McGill, junto a Steven Lyons, jefe del clan Lyons; Stephen “Jimmy” Jamieson, veterano narcotraficante; y Steven Larwood, socio financiero del grupo. Los cuatro fueron arrestados en una redada coordinada con Europol, pero quedaron en libertad días después y expulsados de Emiratos Árabes Unidos, salvo Jamieson, que sigue detenido.

Ese operativo coincidió en el tiempo con el crimen de Fuengirola y la escalada de violencia en Edimburgo, lo que refuerza la hipótesis de que el tiroteo en España fue parte de un ajuste de cuentas ordenado desde el extranjero, como afirmó la policía española desde el primer momento.