El sicario que asesinó a dos mafiosos escoceses en Fuengirola actuó con apoyo logístico en España

El arma utilizada habría sido obtenida en España y se habría realizado una labor de vigilancia previa al ataque

funeral escocia tiroteo fuengirola
Funeral de Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr/The Scottish Sun

El asesinato a sangre fría de Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr en un bar de Fuengirola continúa revelando detalles que apuntan a una operación criminal de gran escala. Según Martin Gallagher, exsuperintendente de Police Scotland y especialista en crimen organizado, el autor del doble homicidio no actuó solo. Sus declaraciones han sido recogidas en el pódcast ‘Gangster’, de BBC Radio Five Live, en el que se analiza el trasfondo de este crimen que ha reactivado la histórica guerra entre los clanes Daniels y Lyons, dos de las organizaciones mafiosas más temidas de Glasgow.

Monaghan, de 43 años, y Lyons Jnr, de 46, fueron ejecutados el pasado 31 de mayo mientras veían la final de la Champions League en el Monaghan’s Irish Bar, un local propiedad de una de las víctimas. El asesino, encapuchado, abrió fuego en la terraza y luego dentro del bar, ante decenas de testigos. Ambos hombres, cabecillas del clan Lyons, murieron en el acto.

“No fue obra de una sola persona”

Según Gallagher, resulta poco probable que un solo individuo haya planificado y ejecutado el asesinato con tal precisión. “Me parecería muy improbable que esto lo haya llevado a cabo una sola persona. Esperaría que hubiera un equipo de reconocimiento y un equipo de apoyo en el lugar durante los asesinatos”, declaró el exjefe policial, con décadas de experiencia en el seguimiento de grupos mafiosos escoceses.

Además, añadió un dato revelador: el arma utilizada no habría sido introducida desde Reino Unido, sino que habría sido obtenida en territorio español. “Creo que las posibilidades de que el arma haya sido traída desde el Reino Unido son bastante bajas. Lo más probable es que se haya conseguido en España”, señaló. Este punto refuerza la teoría de una colaboración local o internacional para facilitar el crimen.

Según su análisis, el asesino contó con un equipo encargado de vigilar previamente el lugar y confirmar la presencia de las víctimas, lo que demuestra una planificación meticulosa y un conocimiento detallado del entorno. “Han podido hacer un reconocimiento del local, identificar que los objetivos estaban presentes y luego ejecutar el ataque y escapar”, detalló Gallagher.

Un crimen con mensaje

Para el exsuperintendente, el asesinato de dos de los criminales más notorios de Escocia no es un hecho aislado, sino que tiene una clara carga simbólica. “Quien esté detrás de esto ha tomado la decisión de enviar un mensaje. No solo al grupo del crimen organizado al que pertenecían las víctimas, sino también a otras bandas internacionales: ‘somos gente seria, mirad lo que podemos hacer’”, afirmó con contundencia.

Estas declaraciones coinciden con el análisis de Livvy Haydock, investigadora del pódcast ‘Gangster’, quien ha seguido durante años la evolución del conflicto entre los clanes Daniels y Lyons. Según Haydock, el asesinato de Monaghan y Lyons Jnr supone el mayor golpe dentro de esta guerra mafiosa desde el asesinato en 2010 de Kevin ‘Gerbil’ Carroll, uno de los principales ejecutores del clan Daniels.

“Había sensación de que las cosas se habían calmado un poco. Ha habido incidentes desde entonces, pero nada de esta magnitud”, dijo Haydock en el episodio más reciente del pódcast. “Cuando se informó del asesinato, me quedé realmente en shock. No pensé que la disputa estuviera terminada, pero no esperaba un ataque de este nivel”, añadió.

Un crimen planeado para evitar las cámaras

Según la Policía Nacional española, el asesino escapó por las vías del tren y un túnel cercano al local, lo que indica que conocía perfectamente la zona y los puntos ciegos del sistema de videovigilancia. Este detalle vuelve a poner de relieve la planificación precisa del ataque y la posibilidad de que el autor contara con apoyo externo antes, durante y después del crimen.

Las autoridades españolas mantienen que el doble homicidio fue un ajuste de cuentas vinculado a la guerra de bandas entre los clanes Daniels y Lyons, que se ha extendido fuera de Escocia en los últimos años, especialmente en zonas del sur de España donde ambos grupos han establecido redes logísticas y de blanqueo de capitales.

La extradición de Riley, aún pendiente

Por el momento, el único sospechoso detenido es Michael Riley, de 44 años y natural de Liverpool. Fue arrestado el pasado 13 de junio por la policía de Merseyside tras una orden internacional de detención emitida por la justicia española. Riley está acusado de ser el autor material de los asesinatos de Monaghan y Lyons Jnr, pero su extradición no se resolverá hasta el próximo 20 de noviembre, después de que se pospusiera su comparecencia judicial en el Tribunal de Magistrados de Westminster.

Riley permanece en prisión preventiva en Wandsworth, mientras la justicia británica analiza la petición de entrega a España. Según The Scottish Sun, las autoridades investigan si Riley actuó solo o como parte de un comando mafioso más amplio, con conexiones tanto en Reino Unido como en el sur de Europa.

Un conflicto sin final a la vista

La ejecución de Monaghan y Lyons Jnr se produce en medio de un repunte de la violencia en Glasgow y Edimburgo, con ataques con bombas incendiarias y machetes dirigidos a miembros y asociados del clan Daniels. Según revela The Scottish Sun, detrás de algunos de estos ataques podría estar Ross “Miami” McGill, de 31 años, un mafioso residente en Dubái que estaría en una campaña de venganza vinculada a un negocio fallido de drogas con billetes falsos.

El pódcast ‘Gangster’ ha documentado cómo la rivalidad entre Daniels y Lyons, nacida por el control del tráfico de drogas, cobros de deudas y territorio, ha escalado hasta convertirse en un ciclo de venganza transnacional, con ramificaciones en Escocia, España, Países Bajos y Emiratos Árabes Unidos.