Cuando ver a Bad Bunny costaba 30 euros: sus conciertos en la Costa del Sol antes de ser una superestrella

¿Y tú? ¿Estuviste allí?

Cartel del Puro Latino de Torremolinos en el que iba a actuar Bad Bunny.
Cartel del Puro Latino de Torremolinos en el que iba a actuar Bad Bunny.

Mucho antes de que ver a Bad Bunny en directo costara más de 500 euros, antes de que sus conciertos se agotaran en minutos y sus entradas se revendieran a precio de oro, el ‘Conejo Malo’ ya había pisado la Costa del Sol. Y lo hizo a lo grande, dejando una huella imborrable entre quienes lo vieron crecer como fenómeno musical en un ambiente mucho más cercano, casi íntimo. En aquellos años, asistir a uno de sus conciertos no requería más que unas ganas locas de ‘bellaquear’ y una entrada de 30 euros.

Torremolinos 2017: un regalo inesperado en el Palladium Club

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Cartel de Bad Bunny en Torremolinos en 2017

El 6 de abril de 2017, Bad Bunny aterrizaba por primera vez en la provincia de Málaga con una aparición estelar en el mítico Palladium Club de Torremolinos, uno de los templos del ocio nocturno del municipio. Lo hizo sin grandes campañas, sin giras anunciadas, casi en secreto. Una sorpresa para los que estaban allí aquella noche, que acabó convirtiéndose en uno de esos recuerdos que se cuentan una y otra vez: “Yo vi a Bad Bunny antes de que fuera mundial”. ¡Y por 25 euros!

Fue un encuentro directo, sin pantallas gigantes ni efectos especiales, pero con la misma energía salvaje que lo caracteriza. Una noche única, de esas que sólo entienden quienes vivieron los inicios de algo grande.

Estepona 2018: arena, calor y reguetón

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Cartel Bad Bunny en Estepona

Un año más tarde, el viernes 3 de agosto de 2018, el artista regresaba a la Costa del Sol, esta vez para reventar el escenario del festival Los Álamos Beach, que aquel verano se celebró en Estepona. Fue uno de los eventos musicales más potentes de Andalucía, y Bad Bunny lo sabía. Sobre el escenario, temas como «Soy Peor», «Tu No Vives Así» o «Me Acostumbré» hicieron vibrar a miles de jóvenes bajo el sol y la brisa marina. Era un momento en el que su música empezaba a dominar las listas de reproducción, pero sin la presión de ser todavía una superestrella global.

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Cartel completo de Los Álamos Beach en 2018

Compartió cartel con nombres tan dispares como Beret, Arkano o Seguridad Social, lo que da una idea de cómo era ese momento de transición: Bad Bunny estaba despegando, pero aún no se había ido del todo. Y los que lo vieron en Estepona lo saben bien: fue uno de esos conciertos que se viven con el corazón y se recuerdan con la piel erizada.

El reencuentro que nunca fue: Torremolinos 2021

En 2021, su nombre volvió a sonar fuerte en la provincia. Estaba anunciado como parte del Puro Latino Fest de Torremolinos, uno de los festivales más esperados del verano. Pero entonces, el Covid-19 cambió los planes: el evento se canceló y la oportunidad de verlo de nuevo en directo en la Costa del Sol se desvaneció. Aun así, la sola mención de su nombre en el cartel bastó para que la expectación se disparara. Porque el vínculo entre Bad Bunny y el público malagueño seguía muy vivo.

Hoy, asistir a un concierto de Bad Bunny puede suponer una carrera de obstáculos: entradas agotadas en minutos, precios desorbitados, sistemas colapsados y estafas en la reventa. Pero aquí, en la Costa del Sol, hubo una época en la que bastaba con 30 euros y muchas ganas de bailar. Una época en la que lo tuvimos cerca, sin filtros ni barreras, antes de que el mundo entero se rindiera a sus pies.

¿Y tú? ¿Estuviste allí?

¿Fuiste una de las personas afortunadas que lo vio en Torremolinos en 2017 o en Estepona en 2018? ¿Tienes alguna foto, vídeo o anécdota guardada como oro en paño? ¡Queremos leerte! Cuéntanos tu experiencia y revivamos juntos esos momentos mágicos, cuando ver a Bad Bunny no requería una tarjeta platino, sino solo ganas de pasarlo bien y mover el cuerpo sin pensar en mañana.