La OCU denuncia a Ticketmaster por inflar el precio de las entradas para los conciertos de Bad Bunny

Una entrada anunciada por 79,50 euros acaba costando 269 euros por cargos poco transparentes

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Bad Bunny/BBC

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado una denuncia contra la plataforma Ticketmaster ante la Subdirección General de Inspección y Procedimiento Sancionador del Ministerio de Consumo, tras recibir numerosas quejas relacionadas con la venta de entradas para los próximos conciertos de Bad Bunny en Madrid y Barcelona.

Según ha informado la OCU, las entradas inicialmente anunciadas con un precio de 79,50 euros pueden llegar a alcanzar un importe final de hasta 269 euros debido a la aplicación de diversos cargos adicionales. En concreto, se identifican hasta tres conceptos distintos añadidos al precio base:

  • 3,30 euros en concepto de donación,
  • 36,50 euros por gastos de gestión,
  • Y un cargo VIP adicional de 150 euros.

Desde la organización consideran que estos costes suponen un nuevo abuso en la compra de entradas online, al no estar suficientemente claros ni detallados durante el proceso de adquisición. En palabras de la OCU, «estos gastos añadidos son abusivos«, y por ello se ha procedido a formalizar la correspondiente denuncia.

Una gestión cuestionada

La OCU lleva tiempo alertando sobre la injusticia de cobrar gastos de gestión al consumidor en compras online. «Si el usuario realiza todo el proceso por sí mismo —desde la selección de fecha y tipo de entrada, hasta la impresión del billete—, ¿qué gestión justifica un recargo de 36,50 euros por entrada?», se preguntan desde la organización.

Además, critican que el cobro por donación y el extra VIP elevan artificialmente el coste total, hasta duplicar o incluso triplicar el precio originalmente anunciado.

Falta de transparencia y precios variables

Otro de los puntos clave señalados por la OCU es la falta de transparencia. Estos cargos no son evidentes hasta las últimas fases del proceso de compra, lo que dificulta que el consumidor pueda tomar una decisión informada. Además, son no reembolsables, lo que agrava aún más la situación.

También se denuncian los llamados precios dinámicos, un sistema mediante el cual los importes varían «en función del mercado», sin que se expliquen claramente los criterios utilizados ni cómo afectan al precio final.

Exigen regulación frente a los abusos

La OCU considera imprescindible que se establezca una normativa específica que regule la aplicación de precios dinámicos en la venta de entradas. «La personalización del precio no puede convertirse en una excusa para cobrar más al consumidor», aseguran.

Desde la organización insisten en que el primer precio mostrado al usuario debe mantenerse hasta que finalice el proceso de compra, y exigen que se aclaren todos los factores que determinan el coste final. La denuncia formal ya ha sido presentada, y la OCU espera que el Ministerio de Consumo tome medidas ante lo que consideran una práctica abusiva que afecta a miles de consumidores en toda España.