Apenas cinco meses después de la ciberestafa sufrida por cientos de clientes de Unicaja Banco, que atribuyen a un fallo de seguridad durante su fusión con Liberbank, la entidad financiera ha empezado a contactar con los afectados para ofrecerles un acuerdo económico: el 50% de lo sustraído, a cambio de renunciar a reclamar por vía judicial.
Durante los hechos, cientos de clientes comenzaron a recibir SMS y llamadas telefónicas solicitando que actualizasen sus datos en la nueva plataforma resultante de la fusión.
Los afectados mantienen que los ‘hackers’ consiguieron sus datos personales para contactar con ellos, y que lo hicieron utilizando la imagen corporativa y los números de teléfono del banco debido a un fallo de seguridad durante el proceso de fusión.
Consideran que la caída de herramientas online, aplicaciones y cajeros como consecuencia de la migración informática, permitió a los piratas acceder a sus datos personales y movimientos bancarios para vaciar sus cuentas.
Después de varios meses negando su responsabilidad, la entidad financiera les ofrece ahora un acuerdo extrajudicial a cambio de no presentar demandas en los tribunales.
Según el abogado Luis Felipe Gómez Ferrero, colaborador de ASUFIN, esta oferta hay que tomarla con «tranquilidad» para estudiar «bajo qué condiciones y qué parámetros» se produce.
«Evidentemente, si la entidad hace una oferta es porque ve que pintan bastos, y es muy probable que los tribunales acaben reconociendo los derechos de los afectados», asegura el letrado, quien considera que la propuesta del banco tiene por objeto paralizar cualquier acción legal contra la entidad.
Gómez Ferrero recomienda a los afectados que «no acepten nada de manera precipitada» y que «sopesen las distintas situaciones» antes de tomar una decisión.
Según los datos existentes, solo en Cantabria habría más de 400 clientes de la antigua Liberbank afectados por el «pishing», con un total defraudado que supera los tres millones de euros. A ellos hay que sumar los afectados en otras provincias y, sobre todo, en Andalucía, con cientos de clientes de Unicaja Banco que están en la misma situación.



