La Audiencia Nacional ha sido escenario de un nuevo avance en el juicio contra José Ramón Prado Bugallo, conocido como Sito Miñanco, y su presunta red de narcotráfico. El Ministerio Fiscal ha informado al tribunal que mantiene su petición de 31 años y 6 meses de cárcel para el histórico narcotraficante gallego, acusado de intentar introducir sin éxito en España más de 4.000 kilos de cocaína.
Además, la Fiscalía ha ratificado su solicitud de 9 años y 9 meses de prisión para el abogado Gonzalo Boye, a quien se acusa de intentar blanquear casi 900.000 euros presuntamente pertenecientes a la organización de Miñanco y que fueron incautados en el aeropuerto de Madrid-Barajas.
El papel de Boye en la trama
El fiscal antidroga sostiene que Boye participó en un operativo destinado a justificar el origen legal de los 889.620 euros intervenidos en Barajas en febrero de 2017. Según la acusación, la red de Sito Miñanco contactó con el abogado y con Jesús Morán Castro para elaborar documentos y contratos de compraventa de letras de cambio con el objetivo de recuperar el dinero confiscado por la Policía.
Boye y otros dos abogados han respondido ante la justicia por su presunta implicación en la elaboración de esta documentación fraudulenta.
La ‘Operación Mito’ y la estructura criminal de Miñanco
El resto de los acusados en el juicio están vinculados a la investigación desarrollada en el marco de la ‘Operación Mito’, una operación policial centrada en desarticular la red dirigida presuntamente por Sito Miñanco. Según el escrito del fiscal, esta organización trató de introducir en España más de 4 toneladas de cocaína en dos operaciones diferentes frustradas por las autoridades desde 2016.
La red criminal no solo se dedicaba al tráfico de cocaína, sino también al blanqueo de capitales. Todo ello mientras Miñanco se encontraba en tercer grado penitenciario, cumpliendo una condena anterior de 16 años y 10 meses de prisión.
Durante la sesión, la defensa del narcotraficante solicitó la posibilidad de presentar por escrito modificaciones al escrito de defensa antes de la vista del martes. Ante esta petición, el tribunal decidió suspender la sesión y emplazó a todas las partes a continuar el juicio en la jornada siguiente.



