Torremolinos ha iniciado un proceso para mejorar la accesibilidad en sus edificios municipales, con el objetivo de que cualquier persona, independientemente de su capacidad física o cognitiva, pueda orientarse y desplazarse con autonomía en las dependencias públicas.
La actuación se desarrolla en colaboración con la Fundación Autismo Sur y pone el foco en la accesibilidad cognitiva, más allá de la eliminación de barreras arquitectónicas. El proyecto contempla la instalación de señalética con pictogramas comprensibles, braille y criterios técnicos específicos que faciliten la orientación dentro de los espacios.
El diseño de las nuevas señales se realiza siguiendo la ‘Guía de buenas prácticas para una señalización accesible en edificios’, elaborada por la Junta de Andalucía, que establece un catálogo de pictogramas y pautas técnicas para garantizar una comunicación clara.
Una de las particularidades del proyecto es la participación de un equipo de validadores formado por cuatro personas con diversidad funcional, que revisan y supervisan las propuestas para comprobar que la señalización resulta comprensible y útil en situaciones reales. Tras esta revisión, se ajustan aquellos elementos que lo requieran antes de su instalación definitiva.
El primer edificio en el que se está aplicando esta medida es el Ayuntamiento, donde se prevé la colocación de cerca de 40 placas informativas y una veintena de directorios adaptados. Posteriormente, la iniciativa se extenderá de forma progresiva al resto de espacios municipales.
Desde la Fundación Autismo Sur recuerdan que la accesibilidad no se limita al acceso físico, sino que implica garantizar la participación plena en la vida pública.
Esta actuación se enmarca en otras iniciativas relacionadas con la accesibilidad impulsadas en el municipio, como la reciente constitución de la Mesa Local de Coordinación Interinstitucional de Accesibilidad Urbana, que abordará en próximas reuniones nuevas medidas en este ámbito.



