Torremolinos ha inaugurado esta noche la nueva Plaza de La Nogalera, un proyecto de transformación urbana que convierte uno de los principales puntos del centro de la ciudad en un espacio más amable, moderno, seguro y accesible.
La apertura se ha celebrado con música, cultura y actividades de ocio en distintos puntos del centro. Numerosos vecinos y visitantes han participado en el estreno de una actuación que busca mejorar la movilidad peatonal tanto en la plaza como en las calles de su entorno.
La remodelación incorpora zonas de sombra, vegetación mediterránea, fuentes, espacios accesibles e iluminación dinámica. El objetivo es que La Nogalera deje de ser únicamente un lugar de paso y se consolide como un nuevo punto de encuentro para residentes y turistas.
La actuación ha incluido también la reforma de las calles Emilio Esteban y Antonio Girón, además del tramo noreste de la calle Cauce, configurando una de las principales intervenciones de regeneración urbana desarrolladas en Torremolinos durante los últimos años.
Una nueva puerta de entrada a la ciudad
La ubicación de la plaza junto a la estación de tren refuerza su importancia como una de las puertas de entrada al municipio. El nuevo diseño busca ofrecer una imagen más contemporánea, atractiva y vinculada a la identidad marítima de Torremolinos.
El proyecto, firmado por las arquitectas malagueñas María Vargas García y Ana Baena Azuaga, del estudio Varba, integra elementos como el agua, el juego, la vegetación, la accesibilidad y la iluminación en una misma propuesta arquitectónica.
La intervención pretende además prolongar la actividad hacia los comercios, establecimientos hosteleros y restaurantes situados en los alrededores, favoreciendo que vecinos y visitantes permanezcan durante más tiempo en la zona.
La alcaldesa, Margarita del Cid, ha participado en la inauguración junto a la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro; el subdelegado del Gobierno, Javier Salas; miembros de la Corporación Municipal y numerosos asistentes.



