Torremolinos volvió a encender las brasas por una de sus tradiciones más arraigadas: el espeto. El pasado viernes, la playa de Costa Lago se convirtió en punto de encuentro de vecinos, turistas, cocineros y amantes de la gastronomía andaluza para celebrar la gran final del XI Concurso de Espetos Costa del Sol 2025, un evento que no solo ensalza el arte de asar sardinas, sino que lo preserva como parte esencial del patrimonio cultural malagueño.
Organizado por el Círculo de Empresarios de la Costa del Sol y respaldado por instituciones como la Diputación de Málaga, a través de su marca Sabor a Málaga, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Torremolinos y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, el certamen vivió una edición especialmente emotiva, en la que se proclamó como Mejor Espetero de la Costa del Sol a Nicolás Joaquín Gavín Muñoz, del Chiringuito Larry, situado en el propio municipio anfitrión.
Una jornada para celebrar la identidad malagueña
El evento, que reunió a cientos de personas en una jornada festiva y popular, ofreció mucho más que una competición. Hubo animación musical en directo, una espetada popular y una amplia oferta de gastronomía local, lo que convirtió la cita en una auténtica fiesta de los sentidos. Todo giró en torno a uno de los símbolos más característicos de la provincia: la caña clavada en la arena, las brasas vivas y el sabor del mar.
Los finalistas que llegaron a esta última fase lo hicieron tras clasificarse en dos semifinales: una en la zona oriental (Torre del Mar) y otra en la occidental (Mijas). Un sistema que garantiza la representación del talento espetera en todo el litoral malagueño.
Un podio con sabor a Torremolinos
El jurado valoró con especial atención aspectos como la técnica, el respeto por el producto, la autenticidad del montaje y el cumplimiento de los requisitos tradicionales, como el uso exclusivo de cañas de cañaveral para espetar las sardinas.
El resultado del concurso fue el siguiente:
- Primer Premio – Mejor Espetero de la Costa del Sol 2025:
Nicolás Joaquín Gavín Muñoz, del Chiringuito Larry (Torremolinos) - Segundo Premio:
Alfonso Marín Muñoz, del Chiringuito Los Leones (Torremolinos) - Tercer Premio:
Catalin Agape, del Restaurante Las Acacias (Málaga capital)
Torremolinos, por tanto, se llevó no solo el galardón principal, sino también el segundo puesto, reforzando su reputación como cuna del espeto y referente en el litoral malagueño.
Autoridades y representación institucional
El acto de entrega de premios contó con una nutrida representación institucional, encabezada por la alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, quien hizo entrega del galardón al vencedor y puso en valor el papel del municipio como guardián de las tradiciones malagueñas.
También estuvieron presentes:
- Luis Rodríguez del Pozo, diputado de Seguridad y Emergencias
- Marta Huete, primera teniente de alcaldesa y concejala de Presidencia
- Isabel Vargas, concejala de Comercio
- José Manuel Ruiz, concejal de Eventos y Tradiciones
- Avelina González, concejala de Empresas Municipales
- Paloma Beramendi, concejala de Protocolo y Relaciones Institucionales
- Sandra Jaime, concejala de Accesibilidad Urbana
- Francisco Garrido, concejal de VOX en Torremolinos
- José Manuel Fernández, vicepresidente de la Mancomunidad de Municipios
- Francisco Jerez, concejal de Turismo de Mijas
Una amplia presencia institucional que refrenda la importancia del evento como instrumento de promoción turística y defensa de la identidad gastronómica local.
Un jurado de excepción
El nivel de exigencia del certamen quedó en manos de un jurado compuesto por ocho figuras de prestigio, que combinan experiencia culinaria, visión técnica y amor por la tradición:
- Nacho Sandoval, experto en marketing gastronómico y referente nacional
- Txema Palacio, chef corporativo de Besaya Group, con experiencia internacional
- Irene Garrido Lomeña, chef premiada con el Plato Michelin durante cuatro años
- José Antonio Gómez Gutiérrez, director de COPE Marbella y apasionado espetero
- María Carmen Hernández Lamas, bloguera y defensora de la cocina de Pedregalejo
- Carlos Navarro, chef de sushi que ha llevado el espeto hasta Alaska
- Raquel Hidalgo, directora de CIO Mijas y referente en formación hostelera
Cada uno aportó una mirada distinta, pero todos coincidieron en destacar el nivel de los finalistas, el esfuerzo por mantener viva la tradición y la evolución técnica del oficio.
Mucho más que sardinas
El espeto es, sin duda, uno de los elementos más simbólicos de la cocina malagueña, pero su importancia trasciende lo meramente culinario. Es identidad, memoria y patrimonio, una forma de entender la relación con el mar, el fuego y el producto local.
Certámenes como este contribuyen a preservar oficios tradicionales, generar visibilidad para los profesionales y reforzar el atractivo turístico de los municipios costeros. La celebración en plena temporada estival, además, permite que miles de visitantes descubran o redescubran una de las joyas de la gastronomía mediterránea.
Agradecimientos y respaldo institucional
La organización quiso destacar el apoyo recibido por parte de las entidades públicas y privadas que hacen posible la celebración del concurso año tras año. Especial mención merecen:
- Diputación de Málaga, a través de Sabor a Málaga, como patrocinador principal
- Junta de Andalucía
- Ayuntamiento de Torremolinos
- Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental
A estos apoyos institucionales se sumaron numerosos patrocinadores privados, entre los que figuran:
- AUA
- Cumaca Motor
- Bodegas Barbadillo
- Cerveza Victoria
- Mesa del Espeto – Málaga
- AEPlayas (Asociación de Playas)
- AIE de Chiringuitos y Restaurantes de la Costa del Sol
- Los Mellizos
- Coca-Cola
- Dacrisa
- Fundación “la Caixa”
- Gredales del Toboso
Todos ellos contribuyen de forma directa al impulso de un evento que mezcla tradición, excelencia culinaria y promoción turística.
Torremolinos, capital del espeto
Con la celebración de esta gran final, Torremolinos reafirma su lugar como epicentro del espeto malagueño. El éxito de la jornada, el alto nivel de los participantes y el respaldo institucional consolidan al municipio como referente en el litoral para todo lo relacionado con esta técnica de asado.
Y si algo quedó claro en Costa Lago, es que el espeto sigue muy vivo. En cada caña, en cada brasa, en cada sardina perfectamente alineada, hay una historia que se cuenta sin palabras: la de una provincia que sabe cuidar de lo suyo y lo ofrece al mundo con sabor, emoción y respeto.



