Sánchez promete transparencia total y cambios en la seguridad ferroviaria tras el accidente de Adamuz

Dice que adoptarán «las medidas necesarias para que accidentes como el que hoy lloramos no vuelvan a repetirse”

Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante el pleno del Congreso este miércoles para hablar sobre la crisis ferroviaria tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Barcelona, y sobre la agenda internacional. EFE/ Chema Moya

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que tras el accidente ferroviario registrado en Adamuz (Córdoba) se activó “en cuestión de minutos” un amplio dispositivo del conjunto del Estado que permitió ofrecer una respuesta rápida y coordinada que, según ha defendido, “ayudó a salvar vidas”.

Durante su comparecencia en el pleno del Congreso, Sánchez ha subrayado que la actuación se desarrolló con una estrecha colaboración entre las distintas administraciones. A su juicio, esa coordinación fue clave para que, “dentro de la tragedia”, la respuesta fuese ordenada y eficaz.

El presidente ha iniciado su intervención con un recuerdo a los 46 fallecidos en Adamuz y al maquinista fallecido en Gelida (Barcelona), trasladando el compromiso del Ejecutivo de acompañar a las víctimas y sus familias “hoy, mañana y el tiempo que haga falta”. Asimismo, ha garantizado que se aplicarán todas las recomendaciones que emita la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) para reforzar la seguridad en la red.

Sánchez promete transparencia

Sánchez también ha prometido transparencia en la información sobre el siniestro y ha recordado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ya ha comparecido en dos ocasiones en las Cortes. “Adoptaremos las medidas necesarias para que accidentes como el que hoy lloramos no vuelvan a repetirse”, ha afirmado.

“Adoptaremos las medidas necesarias para que accidentes como el que hoy lloramos no vuelvan a repetirse”

El jefe del Ejecutivo ha repasado la cronología del accidente, que comenzó el domingo 18 de enero a las 19:43 horas, cuando descarrilaron los tres últimos coches del tren Iryo número 6189, que cubría la ruta Málaga-Madrid, a la altura de Adamuz. Los vagones invadieron la vía contigua por la que circulaba en ese momento un tren Renfe Alvia, produciéndose una colisión de gran magnitud.

Tras el impacto, se interrumpió la tensión en la vía y se detuvo la circulación ferroviaria en el tramo afectado. A las 19:45 horas, el maquinista del Iryo contactó con el centro de control de Adif para informar del descarrilamiento, sin conocer aún que se había producido la colisión. Un minuto después, la interventora del Alvia comunicó a Renfe el fuerte impacto sufrido.

A las 19:50 horas se activó el dispositivo de emergencia y cinco minutos después ya se tenía constancia de los primeros heridos. La primera patrulla de la Guardia Civil llegó al lugar a las 19:55 horas, seguida de los servicios sanitarios.

En paralelo, se constituyó el Comité de Crisis de Adif, se activó el plan de asistencia a víctimas y familiares de Renfe y se habilitaron centros de atención en Córdoba, Huelva y Madrid.

A partir de las 20:00 horas se desplegó un amplio operativo con la participación de cerca de 500 efectivos de la Guardia Civil, Policía Nacional, Dirección General de Tráfico y Protección Civil, además de unos 150 profesionales de emergencias, psicólogos, personal sanitario y operarios de atención a afectados y familiares, junto a bomberos y policías locales de distintas instituciones públicas.