Un mensaje con apariencia oficial, una supuesta sanción pendiente y una advertencia de pago urgente. Esa es la fórmula que se está utilizando en un nuevo intento de fraude que suplanta a la Dirección General de Tráfico para tratar de engañar a los conductores y conseguir que abonen multas falsas a través de enlaces fraudulentos.
La propia DGT ha lanzado una advertencia clara ante este tipo de comunicaciones: Tráfico no envía notificaciones de sanciones por email ni por SMS solicitando el pago de multas. Por tanto, cualquier mensaje recibido por estas vías en el que se reclame el abono de una sanción debe considerarse sospechoso.
El aviso difundido muestra un ejemplo de correo electrónico fraudulento en el que se utiliza el nombre de la Dirección General de Tráfico y se comunica al destinatario una supuesta “actualización del importe de su sanción”. En el texto, los estafadores aseguran que una multa inicial de 100 euros habría pasado a 200 euros y amenazan con elevarla hasta 400 euros si no se realiza el pago en un plazo de 24 horas.

Además, el mensaje incluye un enlace bajo la fórmula “Consulte su expediente”, una técnica habitual en los casos de phishing, con la que los delincuentes intentan que la víctima acceda a una página externa para introducir datos personales, bancarios o realizar un pago indebido.
Los canales oficiales de la DGT
La Dirección General de Tráfico ha recordado que sus canales oficiales para comunicar sanciones son únicamente el correo postal o la Dirección Electrónica Vial, conocida como DEV, siempre que la persona esté previamente registrada en este sistema.
Esto significa que la DGT no utiliza correos electrónicos ni mensajes SMS para reclamar el pago directo de multas a través de enlaces. La advertencia es especialmente importante para conductores de la Costa del Sol, Málaga y el resto del país, ya que este tipo de fraudes pueden llegar de forma masiva y afectar a cualquier usuario.
El objetivo de estos mensajes es generar alarma y urgencia. La supuesta subida del importe de la multa, el plazo de 24 horas y la amenaza de nuevos recargos buscan que la persona actúe rápido, sin comprobar antes si la comunicación es real.
Qué hacer si recibes un mensaje sospechoso
Ante un correo o SMS de estas características, la recomendación es no pinchar en ningún enlace, no facilitar datos personales o bancarios y no realizar ningún pago desde plataformas incluidas en el mensaje. La comprobación de cualquier posible sanción debe hacerse siempre a través de los canales oficiales de la DGT.
Tráfico insiste en que los conductores deben desconfiar de cualquier comunicación que reclame el pago inmediato de una multa por email o SMS. En estos casos, la prudencia es clave para evitar caer en una estafa que utiliza la imagen de un organismo público para dar apariencia de credibilidad a un fraude.



