Málaga registra el agua del mar más fría de su historia con un nuevo récord de 15,5 grados

La temperatura del agua ha descendido 13,3 grados en apenas diez días, después de que el pasado 18 de agosto alcanzara los 28,8 grados y rozara su máximo histórico para este mes

Playa de El Saladillo Estepona
Playa de El Saladillo, en Estepona.

El mar de Málaga ha vuelto a sorprender este viernes con un nuevo récord histórico. La temperatura del agua ha descendido hasta los 15,5 grados, el valor más bajo registrado durante un mes de agosto y una décima menos que la marca mínima que se había establecido apenas tres días antes.

El nuevo mínimo se ha alcanzado a las 9.00 horas de este viernes, según las mediciones de Puertos del Estado correspondientes a una boya situada en el puerto de Málaga. El dato llega después de que durante las horas anteriores el agua hubiera vuelto a igualar los 15,6 grados registrados el pasado martes.

El contraste resulta especialmente llamativo si se mira solo diez días atrás. El 18 de agosto la misma boya marcaba 28,8 grados, una temperatura que se quedó muy cerca del máximo histórico de agosto, fijado en los 29,1 grados alcanzados en 2015.

En apenas diez días, por tanto, el agua del mar en Málaga ha pasado de 28,8 a 15,5 grados, lo que supone un desplome de 13,3 grados y el paso de rozar un récord de calor a establecer uno nuevo de frío en pleno mes de agosto.

El agua podría volver a superar los 21 grados

El divulgador meteorológico José Luis Escudero ha destacado este viernes el llamativo registro alcanzado por el mar malagueño, aunque todo apunta a que estas temperaturas excepcionalmente bajas podrían tener los días contados.

Escudero advierte de que septiembre podría comenzar con una recuperación muy notable de la temperatura del agua, hasta el punto de que los valores podrían volver a situarse por encima de los 21 o 22 grados.

Detrás de estos cambios tan acusados se encuentra la influencia de los vientos. Según el director de la Cátedra de Ciencias del Litoral de la Costa del Sol de la Universidad de Málaga (UMA), Francisco Ignacio Franco, el levante y el poniente funcionan como reguladores de la temperatura del mar.

Mientras que el levante favorece el calentamiento del agua, el poniente provoca su enfriamiento mediante el afloramiento de aguas profundas, considerablemente más frías, hasta las zonas próximas a la costa.

El nuevo récord malagueño se produce, además, en un contexto global marcado por el calentamiento de los océanos debido al calentamiento global provocado por la acción humana y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Según los expertos oceanógrafos, el Mediterráneo se está calentando especialmente rápido y en algunos puntos triplica o incluso cuadruplica la velocidad a la que aumenta la temperatura en otras zonas del planeta. Un escenario que hace todavía más llamativo que Málaga haya registrado este viernes su temperatura marina más baja de la historia para un mes de agosto.