La Policía Nacional ha detenido al presunto autor del surrealista intento de atraco ocurrido en un bar de Las Lagunas, en Mijas, donde un hombre irrumpió con casco de moto y un machete de grandes dimensiones, pero se encontró con una reacción tan inesperada como decisiva: nadie se creyó que el robo fuera real.
La detención se enmarca en una investigación por cuatro asaltos a establecimientos de Fuengirola y Mijas, en concreto dos hoteles, un bar y una hamburguesería. El principal investigado, de 38 años, fue arrestado en el barrio de Los Limones, en Fuengirola, tras su último golpe. Además, hay un segundo detenido, señalado como el supuesto colaborador que facilitaba la huida en motocicleta.
Pero entre todos los episodios atribuidos al arrestado, uno sobresale por lo insólito de la escena. Ocurrió en un bar de Las Lagunas sobre las cinco de la tarde. Según el relato de los testigos, el hombre entró en el local con un casco de moto puesto y se dirigió directamente a la barra. Allí se colocó entre dos clientes sentados en taburetes y, en un momento dado, sacó el machete que llevaba oculto.
Entonces pronunció en inglés una breve exigencia: “The money, now”. Sin embargo, ni el camarero ni los clientes interpretaron aquello como un atraco verdadero. Lejos de apartarse o mostrar miedo, los presentes pensaron que se trataba de una broma pesada o de una escena montada por algún conocido.
La reacción dentro del establecimiento fue completamente opuesta a la que esperaba el asaltante. Hubo risas y carcajadas, e incluso uno de los clientes respondió con sorna, convencido de que todo formaba parte de una tomadura de pelo. El propio trabajador del bar tampoco dio crédito a lo que estaba ocurriendo y llegó incluso a agarrar el machete, quitándole gravedad a una escena que nadie terminaba de asumir como real.
Sin dinero sobre la barra, sin pánico entre los presentes y sin lograr que sus amenazas fueran tomadas en serio, el hombre terminó desistiendo. Se marchó del local sin llevarse nada, frustrado por un intento de atraco que se vino abajo casi antes de empezar. Según explican los testigos, solo después, al conocer que se había producido otro robo en un restaurante cercano, comenzaron a sospechar que aquello quizá no había tenido nada de broma. De hecho, ni siquiera se denunció inicialmente porque todo el episodio había sido interpretado como una situación absurda entre conocidos.
Ese mismo episodio encaja, según la información policial, dentro de una sucesión de robos violentos que mantenían en alerta a la Comisaría de Fuengirola. El primero de ellos se produjo el pasado 19 de marzo en la recepción de un hotel de Fuengirola, donde un hombre con el rostro oculto por un casco integral y armado con un machete logró apoderarse de 2.000 euros tras amenazar a un empleado.
Tres días después, el mismo sospechoso habría actuado en otro hotel de Fuengirola, aunque esta vez empuñando una pistola. Según la Policía, dirigió el arma hacia la recepcionista para amedrentarla y se llevó 1.000 euros.
La investigación fue asumida por agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), mientras la Brigada Local de Seguridad Ciudadana intensificaba los controles preventivos en zonas comerciales para evitar nuevos golpes. Pese a ello, el pasado 24 de marzo tuvo lugar otro robo con violencia, esta vez en una hamburguesería de Mijas, donde el atracador volvió a actuar con un machete de características similares.
Fue precisamente tras ese último asalto cuando la Policía desplegó un dispositivo de cierre que permitió interceptar al principal investigado durante la huida. Agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) lo detuvieron en Los Limones, mientras que posteriormente la UDEV practicó el arresto del supuesto compinche.
Tras pasar ambos a disposición judicial, la autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión provisional del considerado autor material de los hechos.



