La Guardia Civil ha logrado recuperar 62 bienes culturales de gran valor histórico y artístico, en una operación conjunta con el Comando para la Tutela del Patrimonio Cultural de los Carabinieri italianos. La actuación, bautizada como Operación “Altarpiece”, culmina más de dos años de investigaciones coordinadas entre cuerpos policiales y autoridades judiciales de varios países europeos, con el apoyo del Ministerio de Cultura de España.
El origen de esta operación se remonta a junio de 2023, cuando los Carabinieri informaron a través de Europol de la localización en Italia de un retablo de madera policromada, datado a comienzos del siglo XVI, con unas dimensiones de 1,99 metros de alto, 1,76 de ancho y 27 centímetros de profundidad. La pieza, de incalculable valor, fue encontrada en una mansión junto al Lago Maggiore, en la ciudad italiana de Lesa, y trasladada posteriormente a la Galería Sabauda de Turín para su custodia y conservación.
El hallazgo alertó a la Sección de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que confirmó que el retablo había sido objeto de una tentativa de exportación expresamente denegada en 2018 por el Ministerio de Cultura español, cuando sus propietarios —un matrimonio de nacionalidad alemana residente en Marbella (Málaga)— solicitaron formalmente sacarlo del país.
Este dato fue clave para abrir una línea de investigación centrada en cómo se había producido finalmente su salida ilegal de España. Las pesquisas revelaron que más de 90 obras de arte habían sido enviadas desde la localidad malagueña hacia Italia, utilizando los servicios de una empresa de transporte no especializada en el traslado de patrimonio artístico.
Con el intercambio de imágenes entre los agentes españoles e italianos, los Carabinieri confirmaron que muchas de las obras localizadas se encontraban no solo en la mansión de Lesa, sino también en galerías de arte y domicilios particulares de Milán y Génova, e incluso algunas ya habían sido vendidas y exportadas a terceros países.
La investigación ha sido dirigida desde el Juzgado de Instrucción número 1 de Marbella, que, ante la dimensión internacional del caso, solicitó la apertura de diligencias en Eurojust y tramitó varias Órdenes Europeas de Investigación dirigidas a las autoridades judiciales de Italia y Alemania, así como una Comisión Rogatoria Internacional al Reino Unido, con el objetivo de lograr la restitución de las obras aún dispersas.
La operación culminó este 3 de julio con una ceremonia oficial de restitución celebrada en la Galería Sabauda de Turín, donde estuvieron presentes autoridades tanto italianas como españolas. Entre ellas, el cónsul general de España en Milán, la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, y mandos de la Guardia Civil y los Carabinieri.
En los días previos al acto, una delegación de agentes españoles y personal del Ministerio de Cultura se desplazó hasta Italia para colaborar en el levantamiento oficial de la intervención policial en varias ciudades, incluyendo Turín, Milán, Génova y Lesa. Las obras quedaron entonces a disposición de la autoridad judicial española.
El Ministerio de Cultura será el encargado de determinar el destino definitivo de los bienes recuperados, entre los que destacan no solo el retablo renacentista que dio origen a la operación, sino también trípticos, tablas pictóricas y esculturas de artistas de renombre como Amadeo Modigliani, Auguste Rodin y Pieter Brueghel. Una primera valoración económica estimada sitúa el conjunto de obras por encima de los tres millones de euros, aunque la tasación definitiva dependerá del estudio pormenorizado de las piezas más relevantes, una vez lleguen a territorio español.
La operación «Altarpiece» supone uno de los golpes más importantes en Europa contra la exportación ilegal de patrimonio histórico-artístico y pone de relieve el papel de Marbella como centro neurálgico en esta compleja trama de tráfico cultural. La cooperación internacional entre España, Italia, Alemania y Reino Unido ha sido clave para desarticular este circuito ilegal y restituir al patrimonio español unas piezas que, de no haberse detectado a tiempo, habrían desaparecido del alcance público y científico.



