Una organización feminista avala que el asesinato de San Pedro no se investigue como violencia de género

La Alianza contra el Borrado de las Mujeres sostiene que el asesinato debe investigarse y castigarse «con toda la contundencia del Código Penal», pero considera que no concurren los requisitos establecidos en la Ley Orgánica 1/2004 para calificarlo como violencia de género

asesinato san pedro
Lugar donde sucedieron los hechos/Área.

La Alianza contra el Borrado de las Mujeres ha respaldado la decisión judicial de que el asesinato ocurrido la pasada semana en San Pedro Alcántara, Marbella, sea investigado por una sección de instrucción y no por la especializada en violencia sobre la mujer.

La organización feminista considera que en este caso no concurren las circunstancias objetivas delimitadas por la Ley Orgánica 1/2004. Según argumenta, la víctima no había inscrito una nueva identidad femenina en el Registro Civil, circunstancia que, a juicio de la entidad, resulta relevante para determinar la calificación jurídica de los hechos.

«La cuestión no es la gravedad del crimen, que debe ser investigado y castigado con toda la contundencia del Código Penal, sino su correcta calificación jurídica», ha defendido la Alianza.

La organización sostiene además que en este caso «no concurre el presupuesto legal de un hombre que ejerce violencia sobre una mujer que es o ha sido su pareja», en los términos en los que considera que se encuentra definido por la legislación sobre violencia de género.

«No todas las violencias son la misma»

La Alianza argumenta que existía una relación de pareja entre «dos personas del mismo sexo biológico y también del mismo sexo registral». Por ello, entiende que los hechos deben encuadrarse como violencia en el ámbito de la pareja o violencia doméstica, sin perjuicio de la calificación penal concreta que finalmente corresponda.

La organización insiste en que establecer esa diferenciación no supone restar gravedad a lo sucedido. «Nombrar correctamente una violencia no significa negar otra», sostiene, antes de añadir que «todas las víctimas merecen protección y todos los crímenes deben perseguirse», pero que «no todas las violencias son la misma violencia».

La posición de esta entidad contrasta con la expresada días atrás por la Asociación Trans de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA), que reclamó que el asesinato de la mujer trans de 35 años fuese reconocido institucionalmente como violencia machista.

Reclama precisión también en las estadísticas

La Alianza contra el Borrado de las Mujeres también ha reclamado que esa diferenciación se mantenga en las estadísticas oficiales, con el objetivo, según argumenta, de que la inclusión del caso no altere la serie correspondiente a mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas.

Al mismo tiempo, insta a las administraciones a contabilizar específicamente la violencia sufrida por personas trans mediante datos específicos y desagregados, de manera que, según su planteamiento, pueda conocerse esa realidad sin modificar las estadísticas relativas a la violencia contra las mujeres.

La organización ha advertido además de que la reclamación para considerar el asesinato como violencia machista se produce, a su juicio, dentro de un debate más amplio sobre la redefinición del concepto de feminicidio.

Como ejemplo, menciona una propuesta de ley presentada ante la Cámara de Senadores de México que define como mujer a toda persona que se identifique como tal. Frente a este planteamiento, la Alianza sostiene que una definición de este tipo «altera el bien jurídico protegido y el sujeto protegido que el feminicidio supone, que no son otras que las mujeres en razón de su sexo».