Logran paralizar la construcción de un chiringuito en la playa de Marbella donde nacieron las tortugas bobas

Ecologistas, vecinos y el Ayuntamiento se posicionaron en contra de este proyecto por vulnerar la Ley de Costas y por tratarse de una duna embrionaria

Crías de tortuga boba que nacieron en la playa de Calahonda, Marbella.
Crías de tortuga boba que nacieron en la playa de Calahonda, Marbella.

Muchos recordarán ese septiembre de 2020 cuando las redes sociales se llenaban de vídeos y fotografías de unas crías de tortugas bobas que volvían a su medio natural, al mar, en la playa de Calahonda, después de que se eligiera este entorno para el nido con los huevos de un ejemplar que aparecía en Fuengirola. Ahora, la Junta de Andalucía ha paralizado la construcción de un nuevo chiringuito en esta zona, cerca de las dunas de Calahonda, en Marbella. Precisamente, en la misma ubicación donde permanecieron los huevos de tortuga boba hasta su nacimiento.

El grupo de Ecologistas en Acción Malaka, la asociación Pro Drunas, la comunidad de propietarios de la zona y el propio Ayuntamiento presentaron una serie de alegaciones y argumentaciones que han hecho que la Junta se decida finalmente por bloquear el proyecto. «Iba a incumplir la Ley de Costas y del Reglamento General de Costas. Tanto el Ayuntamiento como la asociación Pro Dunas alegaron que se trata de una duna embrionaria y que se está trabajando para recuperarla, además de las características ecológicas con las que cuenta esta playa para la reproducción de estas crías de tortugas bobas, lo que ha sido determinante para paralizar el proyecto», nos declaraba a este medio Javier De Luis, de Ecologistas en Acción Malaka.

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Zona donde se instaló el nido de los huevos de las crías de tortuga boba en Calahonda.

Asimismo, se han tenido en cuenta otros elementos como el incumplimiento de la norma que afecta al uso sostenible de la costa. «Esto es un dominio público marítimo terrestre, pertenece a todos los ciudadanos de este país. Y en esa medida, lo que no puede ser es que dos chiringuitos que hay aquí la cumplan y que venga otro señor que se meta en medio y no cumpla con esas obligaciones legales. Es completamente injusto e irregular», añadió el ecologista.

«La ciudadanía debe protestar y denunciar»

En cuanto a la construcción de chiringuitos en nuestras playas, el ecologista declaró que el hecho de llevar a cabo estos proyectos «con sótano» es «una auténtica aberración». Según Javier, siempre ha sido muy dañino y en la actualidad aun más: «Hay que invitar a los vecinos, a la ciudadanía en general a que, además de realizar vídeos y fotos con el móvil y protestar, que se personen en los expedientes y que aleguen y denuncien, porque, desgraciadamente, la mayoría de tramitaciones de este país se hacen huérfanos de participación ciudadana. No hay participación social».