La residencia pública de mayores del Trapiche del Prado, en Marbella, estará finalizada antes de que termine 2026 y podrá entrar en funcionamiento a comienzos de 2027, una vez concluyan los trámites administrativos vinculados a su gestión y equipamiento.
Así lo ha anunciado la alcaldesa, Ángeles Muñoz, durante una visita al complejo junto a representantes de la familia de Mateo Álvarez, impulsor de la donación de la finca al municipio. La regidora ha comprobado el avance de las obras de uno de los proyectos sociales y patrimoniales más relevantes que afronta actualmente la ciudad.
Muñoz ha agradecido la generosidad de la familia de Mateo Álvarez, cuya donación permitirá que Marbella disponga de su primera residencia pública para personas mayores. La alcaldesa ha recordado que el donante quiso que la finca quedara al servicio del pueblo y de los vecinos que más lo necesitan.
Según ha señalado, los herederos mantuvieron desde el primer momento el compromiso adquirido con la voluntad de Mateo Álvarez, pese al importante valor patrimonial y económico de la propiedad. La donación se formalizó en 1992.
El complejo asistencial se levanta sobre una parcela de más de 10.000 metros cuadrados y contará con amplias zonas ajardinadas, dos edificios residenciales, habitaciones completamente equipadas con baño propio y luz natural, además de espacios comunes destinados a mejorar la calidad de vida de los futuros usuarios.
La alcaldesa ha destacado también la recuperación integral del histórico trapiche, un edificio definido como único en Europa, que será uno de los elementos centrales del conjunto. Muñoz ha indicado que la actuación permitirá compatibilizar su valor cultural con el servicio que prestará la futura residencia.
El centro llevará el nombre de Mateo Álvarez, en reconocimiento al origen de la donación y al papel de su familia en el desarrollo del proyecto. El Ayuntamiento quiere preservar también la memoria vinculada a la finca y al gesto solidario que permitió poner en marcha la iniciativa.
La actuación está financiada con fondos europeos, aportaciones de la Junta de Andalucía y recursos del Ayuntamiento de Marbella. Muñoz ha subrayado el esfuerzo inversor realizado y la colaboración entre administraciones para sacar adelante el proyecto.
El Consistorio trabaja ya en paralelo en la contratación del mobiliario y en el pliego para la gestión de la residencia, con el objetivo de reducir los plazos de apertura. La obra civil concluirá este año y durante los próximos meses comenzarán los trabajos de ajardinamiento del recinto.
“Nuestra previsión es que la residencia pueda estar en funcionamiento a principios del próximo año”, ha señalado la alcaldesa, que ha insistido en que todos los procedimientos se están impulsando de forma simultánea para ganar tiempo.
Por su parte, Fernando Martín Álvarez, sobrino de Mateo Álvarez, ha expresado la emoción de la familia al comprobar el estado de unas obras que hacen realidad un compromiso adquirido hace más de tres décadas. También ha agradecido el impulso dado para culminar el proyecto y ha resaltado el respeto con el que se ha restaurado la histórica vivienda familiar.



