Marbella ha vuelto a demostrar en pleno verano de 2025 por qué se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más prestigiosos del Mediterráneo. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la ciudad registró en julio un crecimiento notable tanto en el número de visitantes como en los principales indicadores de rentabilidad hotelera, alcanzando cifras nunca vistas hasta ahora.
En total, Marbella recibió 85.697 viajeros durante el mes, lo que supone un 11,9% más que en julio de 2024. Estos turistas generaron más de 325.000 pernoctaciones, es decir, 26.308 noches adicionales de hotel, lo que representa un incremento cercano al 9% respecto al año anterior. Un balance que no solo refleja el dinamismo del sector turístico local, sino también la consolidación de la ciudad como referente internacional.
Crece el turismo extranjero un 17%
El crecimiento ha sido especialmente significativo entre los visitantes procedentes del extranjero. Marbella acogió en julio a 64.244 turistas internacionales, lo que equivale a un aumento del 17% respecto al mismo mes del año anterior. En términos absolutos, fueron 9.347 visitantes más, consolidando así el atractivo de la ciudad para un público global que busca experiencias exclusivas en la Costa del Sol.
Este comportamiento confirma la proyección internacional de Marbella, que desde hace años se ha posicionado como destino de lujo, con una oferta hotelera y de servicios adaptada a un perfil de visitante que prioriza la calidad y la exclusividad.
Ocupación estable pese al aumento de hoteles
El INE sitúa la ocupación media hotelera en Marbella en un 78,5%, una cifra especialmente significativa si se tiene en cuenta que en el último año la ciudad ha sumado una veintena de nuevos establecimientos. A pesar del incremento en la oferta, la demanda no solo se ha mantenido, sino que ha demostrado una gran capacidad de absorción.
En palabras de la directora general de Turismo, Laura de Arce, estos datos reflejan “la fortaleza del sector y su capacidad para absorber la demanda”. La responsable municipal subraya además que, en lo que respecta a rentabilidad, Marbella vuelve a situarse en el primer puesto del ranking nacional.
Récord histórico en rentabilidad hotelera
Uno de los datos más llamativos es el comportamiento de los indicadores de rentabilidad. En julio, la tarifa media diaria (ADR) en los hoteles de Marbella alcanzó los 375,12 euros, mientras que el ingreso por habitación disponible (RevPAR) llegó a los 296,25 euros. Ambos registros se sitúan como los más altos de toda España, superando al resto de enclaves turísticos nacionales.
De Arce destaca que estas cifras “consolidan el liderazgo del municipio en el segmento de alta gama”, reforzando la imagen de Marbella como un destino premium capaz de atraer a viajeros de alto poder adquisitivo.
Impacto en el empleo local
El buen momento del turismo también tiene una traslación directa en el empleo. Solo en julio, el sector hotelero de Marbella generó 4.252 puestos de trabajo, consolidando al turismo como uno de los principales motores económicos de la ciudad.
Este incremento del empleo se suma al efecto multiplicador que la actividad turística ejerce sobre otros sectores, desde la restauración hasta el comercio, pasando por los servicios complementarios ligados al ocio y la cultura.
Un modelo basado en la excelencia turística
Más allá de los datos, el balance confirma el éxito del modelo turístico que Marbella ha impulsado en los últimos años. Tal y como subrayó la responsable municipal, los resultados “demuestran el posicionamiento de nuestra localidad como un destino de referencia a nivel nacional e internacional, con una oferta de calidad y un modelo que apuesta por la excelencia turística”.
La combinación de un clima privilegiado, una infraestructura hotelera de primer nivel y una programación cultural y de ocio adaptada a un público cosmopolita, han sido claves en este ascenso.
Marbella, referente del turismo de alta gama
Marbella no solo se mantiene en la élite del turismo nacional, sino que refuerza su papel como referente en el turismo de lujo y alta gama en el Mediterráneo. El hecho de liderar tanto en ocupación como en rentabilidad, incluso con un aumento de la oferta hotelera, demuestra que la ciudad sigue siendo un destino atractivo y resiliente, capaz de responder a los retos de un sector cada vez más competitivo.



