La exclusividad de Hermès deslumbra en Marbella entre romero, búcaros y caballos al sol

El proyecto, inspirado en el tema anual L’Appel du Large, une ilustración, artesanía local y referencias al imaginario andaluz

Hermès Marbella
Hermès Marbella.

Hay escaparates que enseñan producto y escaparates que cuentan una forma de mirar. El que Hermès ha presentado hoy en su boutique de Marbella pertenece a los segundos. La maison francesa ha estrenado BAYO, una instalación creada por la artista sevillana María Medem para el espacio de la firma en Calle Ribera 11, donde podrá visitarse hasta el 15 de octubre de 2026.

La propuesta nace a partir de L’Appel du Large, el tema anual de Hermès para 2026, y convierte el escaparate en un recorrido visual y sensorial donde el viaje no se entiende solo como movimiento, sino como una manera de observar. Cambiar la mirada, regresar a lo conocido y descubrirlo distinto. Esa es una de las claves de una instalación que lleva el universo de Medem más allá del dibujo y lo sitúa en el terreno de los objetos, los oficios y la materia.

Tras sus anteriores colaboraciones con Hermès como ilustradora, María Medem da ahora un paso más en su relación con la maison. En BAYO, su lenguaje gráfico se expande hacia el espacio tridimensional a través de piezas artesanales que reinterpretan elementos vinculados a Andalucía desde una sensibilidad contemporánea. No hay postal ni folclore de superficie: hay romero, búcaros, sillas de enea, caballos, luz y una forma muy precisa de trabajar con aquello que parece familiar hasta que alguien lo mira de otra manera.

El proyecto se ha desarrollado en colaboración con artesanos locales andaluces, entre ellos herreros, imagineros, costureros y ceramistas. Esa alianza entre creación artística y oficios tradicionales encaja con una de las ideas que mejor definen el imaginario de Hermès: la atención al detalle, el valor del trabajo manual y la capacidad de convertir un objeto en algo reconocible por su tiempo, su factura y su carácter.

En la instalación, los elementos andaluces no aparecen como decorado, sino como parte de una narración. El romero, los búcaros tradicionales o la silla de enea se incorporan con naturalidad a una escena que habla de memoria, paisaje y transformación. Observados desde el presente, esos objetos adquieren nuevos significados. Conservan su raíz, pero se desplazan hacia otro territorio visual.

BAYO se despliega de izquierda a derecha como una historia en tres actos: el despertar, la exploración y la partida hacia nuevos horizontes. En la primera escena, el paisaje parece abrir los ojos. Los colores sitúan al espectador en un momento suspendido, con la sensación de que el día acaba de comenzar y todo está todavía por ocurrir.

A medida que avanza el recorrido, el espacio gana intensidad. Los cielos se tiñen de tonos rosados y rojizos, los fondos cambian y la paleta cromática altera la percepción del lugar. La instalación juega precisamente con esa idea: un mismo paisaje nunca es exactamente el mismo si cambia la luz, si cambia el punto de vista o si cambia quien lo observa.

También hay rastros de presencia humana, aunque el viajero nunca aparece de forma explícita. Unas botas de montar, un gorro y otros objetos aparentemente olvidados sugieren un paso, una espera o una partida. La escena se completa con los caballos, que avanzan al galope, al trote o en reposo, y que funcionan como hilo conductor entre los distintos momentos de la instalación.

El resultado es una pieza que transforma la boutique de Hermès en Marbella en algo más que un espacio comercial. Durante los próximos meses, el escaparate se convierte en una invitación abierta a detenerse, mirar y dejarse llevar por una propuesta donde conviven lujo, artesanía, arte contemporáneo y territorio andaluz.

Hermès no solo presenta una instalación artística en Marbella. También establece un diálogo con el lugar que la acoge. La maison se acerca al sur a través de sus oficios, sus objetos y su luz, y María Medem los devuelve al público convertidos en una escena nueva: reconocible, delicada y profundamente visual.

La instalación BAYO puede visitarse desde hoy y hasta el 15 de octubre de 2026 en la boutique Hermès Marbella, situada en Calle Ribera 11.