Países Bajos estuvo dos veces a punto de capturar en Sierra Leona a Joseph Johannes Leijdekkers, más conocido como ‘Bolle Jos’ o ‘Jos El Gordito’, uno de los narcotraficantes más buscados de Europa y con pasado en Puerto Banús. La operación, preparada durante meses por unidades especiales de la Policía Nacional neerlandesa y de la Marina, fue suspendida en el último momento por “factores externos”, según ha publicado De Telegraaf.
El plan era detener al fugitivo en alta mar, fuera de aguas territoriales, cuando se desplazara en barco desde Sierra Leona hacia Liberia, un trayecto que, según la información publicada, habría realizado en varias ocasiones. La operación se había diseñado en el máximo secreto y contemplaba el uso de un gran buque privado extranjero como base encubierta frente a la costa sierraleonesa. Desde esa embarcación se coordinaría la intervención de las unidades especiales.
La nueva información eleva aún más la presión sobre el entorno de ‘Bolle Jos’, señalado en la investigación del Arconian, el carguero interceptado por la Guardia Civil con un alijo de 30.215 kilos de cocaína valorado en más de 812 millones de euros. El buque fue abordado el 1 de mayo frente a las costas del Sahara Occidental y había partido de Freetown, capital de Sierra Leona, el país donde se cree que el fugitivo ha encontrado refugio.
Para Marbella, el nombre de ‘Bolle Jos’ resulta familair. Leijdekkers residió entre 2015 y 2016 en un apartamento de lujo en Puerto Banús, una etapa en la que, según distintas investigaciones, habría consolidado contactos con otros capos europeos y sudamericanos. La Costa del Sol vuelve a aparecer así dentro de una ruta criminal que conecta Países Bajos, Bélgica, España, Turquía, África Occidental y Sierra Leona.
Una operación inédita para capturar al fugitivo
La operación neerlandesa contra ‘Bolle Jos’ no era una simple vigilancia. Participaron unidades de intervención de la Policía, efectivos especiales del Cuerpo de Marines, Defensa, el Ministerio Público neerlandés y servicios de inteligencia. Durante meses, los equipos habrían entrenado día y noche para una intervención que, de haberse ejecutado, habría sido una de las acciones más excepcionales de Países Bajos contra un gran capo del narcotráfico fuera de Europa.
El objetivo era aprovechar los movimientos del fugitivo fuera de Sierra Leona. Los investigadores neerlandeses habrían seguido durante meses su rastro y, gracias a medios técnicos y fuentes de información sobre el terreno, conocían desde 2025 con bastante precisión dónde se movía Leijdekkers. También habrían detectado desplazamientos hacia Liberia, en convoy o por mar, presuntamente relacionados con sus actividades en el tráfico de cocaína.
El primer intento no recibió luz verde política, pese a que Policía, Fiscalía y Defensa consideraban que las condiciones eran favorables. Meses después, la operación fue revisada por el nuevo Gobierno neerlandés y recibió el respaldo para ejecutarse. Sin embargo, cuando el dispositivo estaba ya preparado, la intervención volvió a quedar abortada en el último momento.
Sierra Leona, el refugio incómodo de ‘Bolle Jos’
El papel de Sierra Leona es una de las claves del caso. Las autoridades neerlandesas consideran a ‘Bolle Jos’ un objetivo prioritario por sus condenas, por su historial de violencia y por la sospecha de que sigue dirigiendo actividades de crimen organizado desde su base africana. Reuters ya publicó en enero de 2025 que el fugitivo se encontraba en Sierra Leona y que fuentes con conocimiento directo del caso lo situaban bajo protección de alto nivel en el país.
Leijdekkers había sido visto cerca del presidente sierraleonés Julius Maada Bio durante una misa y que varias fuentes lo vinculaban sentimentalmente con Agnes Bio, hija del mandatario. Las autoridades neerlandesas llevan tiempo intentando que Sierra Leona colabore en su arresto y entrega, pero el país africano ha evitado hasta ahora facilitar su extradición.
El asunto ha generado también tensión informativa dentro del país africano. NL Times recogió en 2025 que periodistas locales habían denunciado presiones, amenazas y sobornos para evitar publicaciones sobre la presencia de ‘Bolle Jos’ en Sierra Leona, citando informaciones de De Telegraaf.
El Arconian y las 30 toneladas de cocaína
El caso del Arconian ha devuelto el nombre de ‘Bolle Jos’ al centro de las grandes investigaciones europeas contra el narcotráfico. El carguero, con bandera de Comoras, transportaba 1.279 fardos de cocaína con un peso bruto oficial de 30.215,84 kilos, según el auto de la Audiencia Nacional recogido por EL PAÍS. La operación contó con información de la DEA estadounidense y de la policía holandesa, que alertaron de la posible presencia de grandes cantidades de droga a bordo.
Durante el abordaje, los agentes localizaron a 17 marineros filipinos y a otros seis hombres escondidos en el barco, todos de nacionalidad holandesa y armados. En la embarcación también se intervinieron armas, munición, dispositivos electrónicos y más de 42.000 litros de combustible, presuntamente destinados a abastecer a narcolanchas que debían recoger la droga para introducirla en la península.
La investigación apunta a la Mocro Maffia, una estructura criminal asentada en Países Bajos y vinculada al tráfico internacional de cocaína. Los investigadores también sitúan en esa órbita a Leijdekkers, que habría convertido Sierra Leona en una de sus bases de operaciones. NL Times, citando informaciones de medios neerlandeses, publicó que el Arconian habría funcionado como una especie de “barco nodriza” para abastecer a embarcaciones menores.
Condenas en cadena, pero ni un día bajo custodia
Mientras sigue prófugo, ‘Bolle Jos’ continúa acumulando condenas en Europa. En Países Bajos ya fue condenado a 24 años de prisión, y la Justicia neerlandesa le impuso además el pago de 96 millones de euros al Estado en uno de los mayores decomisos de beneficios criminales del país. Las autoridades ofrecen una recompensa de 200.000 euros por cualquier información que permita su arresto, una cifra que refleja la prioridad que tiene su captura. Reuters ya recogió esa recompensa y el papel que las autoridades neerlandesas le atribuyen en el tráfico internacional de cocaína.
Esta misma semana, un tribunal de Dendermonde, en Bélgica, lo condenó a otros ocho años de prisión por una operación de tráfico de droga desde Sierra Leona hacia el puerto de Amberes. La causa estaba relacionada con un cargamento de 11 toneladas de cocaína oculto entre harina de palmiste y valorado en unos 550 millones de euros.
Pese a ese historial judicial, el fugitivo no ha pasado ni un solo día bajo custodia. Su rastro ha pasado por España, Dubái, Turquía y finalmente Sierra Leona, donde habría adoptado la identidad de empresario bajo el nombre de Omar Sharif, según la información publicada en Países Bajos.
El cerco se estrecha sobre su entorno familiar
La presión no se limita ya a ‘Bolle Jos’. Su hermano fue detenido recientemente en Estambul por su presunta relación con el blanqueo de capitales de la red criminal. Medios internacionales han informado de que ambos hermanos están relacionados con el carguero Arconian, interceptado cerca de Canarias con 30 toneladas de cocaína.
Su padre también ha sido investigado en Países Bajos tras recibir un reloj Patek Philippe de oro rosa valorado en 110.000 euros, que la Fiscalía neerlandesa considera adquirido con dinero procedente del narcotráfico. Otros miembros de la familia han sido señalados en investigaciones por presunto blanqueo, dentro de una estrategia judicial que busca golpear no solo al fugitivo, sino también a la estructura económica que le habría permitido mantenerse fuera del alcance de la Justicia.
La operación secreta frustrada en Sierra Leona confirma hasta qué punto Países Bajos considera prioritaria la captura de ‘Bolle Jos’. También refuerza la dimensión internacional de un caso que arranca en los puertos de Rotterdam y Amberes, pasa por Puerto Banús, se proyecta hacia Sierra Leona y termina conectado con el mayor alijo de cocaína intervenido en alta mar por las autoridades españolas.
El fugitivo sigue libre, pero el margen de maniobra de su entorno se estrecha. La detención de su hermano en Turquía, la investigación del Arconian y la operación abortada de las fuerzas especiales neerlandesas muestran que la caza de ‘Bolle Jos’ ya no se libra solo en los tribunales. También se mueve en el terreno de la inteligencia, la diplomacia y las operaciones encubiertas.



