Las intensas lluvias de la borrasca Jana provocaron el pasado 8 de marzo un grave desprendimiento en la carretera A-397 Ronda-San Pedro, en el término municipal de Benahavís, que obligó a cerrar esta vía estratégica que conecta la Serranía de Ronda con la Costa del Sol. Tras varios meses de intensas labores de reparación, la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía ha anunciado la reapertura parcial al tráfico para el próximo lunes 14 de julio, adelantando en unos 15 días el plazo inicialmente previsto.
El desprendimiento causó daños severos, no solo bloqueando la carretera, sino afectando también el tablero y otros elementos estructurales de un puente. Para resolver esta compleja emergencia, se ha invertido un total de 4,5 millones de euros, cifra superior a los 3,7 millones inicialmente presupuestados, debido a la aparición de riesgos adicionales que requirieron voladuras controladas y trabajos verticales especializados.
Los trabajos se han desarrollado en un terreno escarpado, con pendientes muy pronunciadas, lo que ha obligado a utilizar técnicas específicas y extremar las precauciones, bajo el asesoramiento de expertos en geotecnia. La retirada de rocas inestables se ha llevado a cabo con maquinaria pesada, especialistas en trabajos verticales y micro voladuras controladas para garantizar la estabilidad del talud.
En estos meses, los operarios han trabajado intensamente, incluso durante noches y fines de semana, para acortar los plazos y minimizar el impacto en los miles de conductores que utilizan diariamente esta vía. Según ha podido saber Diario Sur, la reapertura permitirá habilitar un carril para el paso alternativo, mientras continúan las obras para restablecer completamente el doble sentido de circulación, previsto para septiembre.
En los últimos días, los trabajos se han centrado en el hormigonado del tablero del puente, que cuenta con vigas fabricadas en talleres locales de la comarca rondeña. Próximamente se ejecutarán las labores de instalación de barreras de defensa, firme, drenaje y señalización.
La consejera de Fomento, Rocío Díaz, se comprometió personalmente a acelerar las obras para devolver la normalidad lo antes posible. La rápida actuación y el esfuerzo técnico han logrado superar uno de los retos más difíciles que ha planteado esta infraestructura, afectada por lluvias que en algunos puntos del interior provincial alcanzaron hasta 44 litros por metro cuadrado en una hora, la mayor intensidad registrada en marzo desde hace décadas.
Además, la reapertura parcial supone un alivio importante para alcaldes, trabajadores y empresarios de la comarca, quienes han manifestado su preocupación por la debilidad de las comunicaciones en la Serranía y su impacto económico.
Tras la reapertura, continuarán las medidas de sostenimiento del talud y refuerzo del muro de hormigón, garantizando la seguridad y estabilidad de esta vía vital para la región.



