La Cañada no prepara una sola ampliación en Marbella, sino tres movimientos comerciales durante los próximos años: la reforma y ampliación del centro actual, el nuevo parque de medianas superficies La Cañada Trinidad y, más adelante, otro complejo denominado La Cañada Banús. Una expansión que confirma el músculo inversor de su propietario, Tomás Olivo, pero que también obliga a plantear una pregunta incómoda: ¿cuántos centros comerciales más puede soportar una ciudad cuyos principales accesos ya funcionan al límite?
La hoja de ruta fue presentada por General de Galerías Comerciales ante sus accionistas y posteriormente comunicada a BME Growth. Según el documento, la ampliación de La Cañada y el parque La Cañada Trinidad deberían estar inaugurados dentro de aproximadamente 18 meses, lo que sitúa su apertura en torno a finales de 2027. En un plazo de unos tres años se prevé, además, la llegada de La Cañada Banús.
No se trata, por tanto, de añadir únicamente unos cuantos locales al recinto actual. El proyecto dibuja una expansión comercial que abarcará distintos puntos de Marbella, desde el entorno de la carretera de Ojén hasta Puerto Banús, dos zonas conectadas por una red viaria que ya arrastra graves problemas de saturación.
El centro actual cuenta con alrededor de 270 comercios y lleva años ejerciendo como uno de los principales polos de compras de la Costa del Sol. A ello se sumará la ampliación de unos 20.000 metros cuadrados, anunciada en 2025 con una inversión privada de 12.071.000 euros. La actuación se concentrará en la zona este del recinto, frente a Fnac, y se ejecutará junto a una ampliación del aparcamiento subterráneo.
Después llegará La Cañada Trinidad, concebida como un parque de medianas superficies y presentada como la tercera fase del complejo marbellí. La propia compañía ya incluye este proyecto entre sus desarrollos en construcción. El siguiente salto será La Cañada Banús, aunque la comunicación trasladada a los accionistas no concreta todavía su superficie, el número de establecimientos, su ubicación exacta ni el tráfico que podría generar.
Más tiendas en una carretera con más de 100.000 vehículos diarios
El problema no está dentro de La Cañada, sino en todo lo que ocurre antes de llegar. El centro puede ampliar sus aparcamientos, pero no puede multiplicar por sí solo la capacidad de las carreteras y enlaces que conducen hasta ellos.
El dato más revelador se encuentra precisamente en el corredor sobre el que se proyecta esta expansión. El Mapa de Tráfico del Ministerio de Transportes contabilizó una media de 106.604 vehículos diarios entre La Cañada y Puerto Banús durante 2023. Son 32.000 vehículos más que una década antes, un incremento aproximado del 43%.
Una vez superado Puerto Banús, la estación de medición situada en el entorno del hotel Guadalpín registró otros 95.632 vehículos diarios. Son cifras medias anuales, por lo que no reflejan por sí solas los momentos de mayor presión de julio y agosto, cuando las caravanas se prolongan durante horas y cualquier accidente o avería puede bloquear buena parte del municipio.
También soporta una fuerte presión la A-355, la carretera que conecta Marbella con Ojén, Coín y el Valle del Guadalhorce y que desemboca precisamente en el entorno de La Cañada. La vía se abrió en 2014 con una previsión de 7.000 vehículos diarios, pero actualmente se aproxima a los 20.000, según los datos difundidos por la Junta de Andalucía.
Es decir, los dos grandes ejes que alimentan el centro comercial —la A-7 y la A-355— ya han experimentado un crecimiento del tráfico muy superior al previsto o al registrado hace apenas una década. Sobre esa misma estructura se pretende sumar ahora más superficie comercial, más establecimientos y, previsiblemente, más desplazamientos.
Una alternativa de pago y sin tren
La única gran alternativa por carretera es la AP-7, pero tampoco representa una vía de escape accesible para todos. Durante la temporada alta de 2026, un turismo no considerado usuario habitual paga 9,25 euros por trayecto entre Málaga y Marbella, según las tarifas oficiales del Ministerio de Transportes.
A ello se suma que Marbella continúa fuera de la red ferroviaria, por lo que buena parte de los desplazamientos de residentes, trabajadores y visitantes dependen del vehículo privado o del transporte por carretera. En este contexto, la apertura de nuevos complejos comerciales no solo amplía la oferta: también añade presión sobre una movilidad que ya ofrece síntomas evidentes de agotamiento.
1.500 millones para seguir creciendo
La capacidad económica de General de Galerías Comerciales está fuera de discusión. La compañía cerró 2025 con un beneficio consolidado de 170,4 millones de euros y ha anunciado una inversión de 1.500 millones con recursos propios para sumar más de 663.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable en toda España.
Su comunicación oficial a los accionistas detalla metros, inversiones y plazos de apertura. Sin embargo, no incluye ninguna referencia específica a movilidad, nuevos accesos o impacto sobre el tráfico de los tres proyectos previstos en Marbella. Es posible que esas cuestiones aparezcan en la documentación técnica de cada actuación, pero no forman parte del gran anuncio empresarial.
Y ahí está precisamente el “pero” de la operación. Para General de Galerías Comerciales, cada ampliación representa nuevos locales, rentas y visitantes. Para Marbella, también puede representar más vehículos entrando y saliendo por unos enlaces que ya absorben más de 100.000 desplazamientos diarios.
La cuestión no es si Tomás Olivo dispone de dinero suficiente para seguir ampliando su imperio comercial. Las cuentas demuestran que sí. La verdadera duda es si Marbella dispone de espacio y capacidad viaria para asumirlo.
La Cañada puede continuar creciendo hacia arriba, hacia el exterior o incluso hacia Puerto Banús. Lo que no parece crecer al mismo ritmo son las carreteras que tendrán que llevar hasta allí a sus clientes. Y cuando se anuncian tres proyectos comerciales sobre una ciudad que cada verano queda atrapada en el tráfico, la pregunta ya no es cuánto se va a invertir, sino quién y cómo soportará las consecuencias de ese éxito.



