El Hospital Costa del Sol recibe una beca para convertir la sala de espera de Oncología en un espacio más humano

El proyecto incorporará luz natural, mobiliario más cómodo y zonas de intimidad para hacer más llevadera la espera de pacientes y familiares.

beca SAOM
La beca SAOM incluye una dotación de 20.000 euros para mejorar la experiencia de los pacientes oncológicos y sus familias

El Hospital Universitario Costa del Sol, en Marbella, ha sido reconocido con una de las becas del proyecto Espacio SPERantia, impulsado por la Sociedad Andaluza de Oncología Médica, para reformar y humanizar las salas de espera del Hospital de Día Onco-Hematológico.

El premio, patrocinado por AstraZeneca y dotado con 20.000 euros, ha sido concedido a la especialista en Oncología Médica del centro Marta Fernández Carcaño. La ayuda permitirá financiar el diseño y la reforma de estos espacios con el objetivo de mejorar la experiencia física y emocional de los pacientes oncológicos y sus familiares.

La Sociedad Andaluza de Oncología Médica pondrá a disposición del hospital un estudio especializado de diseño y arquitectura, que se encargará de redactar el proyecto técnico y coordinar la ejecución de las obras.

Así se transformará la sala de espera de Oncología

La intervención pretende romper con la imagen fría, masificada e institucional que suelen presentar las salas de espera hospitalarias. Entre las mejoras previstas se encuentran una iluminación más cuidada, con prioridad para la luz natural y las luces cálidas o indirectas, así como la sustitución de las bancadas rígidas por asientos individuales, ergonómicos y más confortables.

También se incorporarán tonos suaves, materiales y texturas naturales, como la madera, y elementos de aislamiento acústico para reducir el ruido, el estrés y la ansiedad durante la espera.

El proyecto contempla además la creación de espacios diferenciados: zonas de intimidad donde pacientes y familiares puedan recibir o asimilar noticias difíciles, puntos de distracción con lectura, cargadores y recursos audiovisuales, y rincones cálidos destinados al descanso y la conversación.

El objetivo final es que la sala deje de percibirse únicamente como un lugar de espera y se convierta en un entorno terapéutico de bienestar que ayude a reducir la incertidumbre y el impacto emocional del proceso oncológico.