Detenidos en Marbella dos miembros de una red criminal que usaba narcolanchas para introducir cocaína

Se incautaron un kilogramo de cocaína, tres pistolas municionadas, 70 teléfonos móviles, dos teléfonos satelitales, seis visores nocturnos, una narcolancha, una embarcación semirrígida, y vehículos de alta gama, entre otros

Operación Grizzly Marbella
Imagen del material intervenido a la red criminal.

La Policía Nacional ha culminado una operación de gran envergadura con la desarticulación de una red criminal dedicada a la introducción de cocaína en España, que operaba mediante embarcaciones semirrígidas conocidas como “narcolanchas” en la zona del río Guadiana. Esta organización, que contaba con conexiones en varias provincias andaluzas, incluida Málaga — 2 detenidos en Marbella— y Huelva, ha sido desmantelada tras más de dos años de investigación.

La operación ha permitido la detención de 18 personas implicadas en diversos delitos, entre ellos pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, blanqueo de capitales, revelación de secretos y tenencia ilícita de armas. Además, cuatro de los detenidos han ingresado en prisión provisional.

Dos estructuras criminales y una red de seguridad tecnológica

La red estaba conformada por dos grupos principales. Por un lado, uno dedicado al transporte y distribución de la droga a gran escala, que utilizaba las conocidas “narcolanchas” para alijar la droga en la zona fluvial del Guadiana. Por otro, otro grupo centrado en el blanqueo de capitales, que gestionaba el dinero procedente del narcotráfico a través de una compleja red empresarial y financiera.

A su vez, existía una tercera estructura dentro del entramado criminal encargada de garantizar la seguridad de las operaciones. Este grupo utilizaba sistemas de última generación —visores térmicos, inhibidores de frecuencias, rastreadores y sistemas de videovigilancia— para proteger a la red, evitando la detección por parte de la policía y posibles interferencias de bandas rivales.

Investigaciones iniciadas en 2023 y un operativo de gran alcance

La investigación arrancó a principios de 2023, cuando los agentes detectaron movimientos sospechosos en distintos puntos de España relacionados con el transporte de cocaína a través del río Guadiana. Pronto, la operación se amplió para abarcar no solo el tráfico, sino también la estructura financiera usada para blanquear las ganancias ilícitas.

El pasado 20 de mayo, bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción número 6 de Madrid y la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional, se llevó a cabo la fase de explotación con un despliegue de más de 250 agentes. Se realizaron 27 entradas y registros en varias provincias: Málaga (incluyendo Marbella), Huelva, Sevilla, Cádiz y Asturias.

Durante los registros se incautaron importantes materiales y evidencias: un kilogramo de cocaína, tres pistolas municionadas, 70 teléfonos móviles, dos teléfonos satelitales, seis visores nocturnos, una narcolancha, una embarcación semirrígida, y vehículos de alta gama, entre otros.

Blanqueo de capitales y estructuras empresariales millonarias

La investigación desveló cómo los responsables de la organización criminal canalizaban los beneficios procedentes del narcotráfico a través de negocios legales como restaurantes, cafeterías y solariums, que movían más de 2.500.000 euros. Además, se descubrió una estructura societaria con capitales sociales que superaban los 10.000.000 de euros, algunos respaldados incluso con obras de arte valoradas en cifras similares, pertenecientes a un reconocido pintor español.

También gestionaban concesionarios de vehículos de alta gama en Sevilla y Huelva mediante testaferros, una vía tanto para la logística del grupo como para la introducción de dinero ilícito en el sistema financiero.

La adquisición de bienes de lujo —inmuebles, embarcaciones y automóviles— superó los 11.000.000 de euros, un indicador claro de la magnitud y capacidad económica de la red.

Coordinación y seguimiento en tiempo real

Para la coordinación del operativo se estableció un centro de mando en el Complejo Policial de Canillas, Madrid. Desde allí, las autoridades judiciales y los responsables de la investigación pudieron seguir en tiempo real el desarrollo de todas las actuaciones, garantizando una actuación coordinada y eficaz.

La complejidad del caso ha obligado a mantener abierta la investigación, por lo que no se descartan futuras detenciones relacionadas con esta red criminal que afectaba especialmente a la Costa del Sol y la provincia de Huelva.