La Policía Nacional ha detenido a un hombre como presunto autor de un delito de desórdenes públicos tras el falso aviso de bomba que el pasado domingo obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad en Puerto Banús, en Marbella. Tanto la Policía como la concesionaria del recinto han confirmado posteriormente que nunca existió una amenaza real.
La intervención comenzó después de que el personal de seguridad de Puerto Banús detectara a una persona que presentaba signos evidentes de alteración. Ante la situación, se activaron de forma preventiva los protocolos de seguridad establecidos y se solicitó la presencia de la Policía Nacional.
Los agentes acudieron al lugar y, en coordinación con el equipo de seguridad del puerto, controlaron la situación. Durante la intervención, el individuo se precipitó al agua antes de ser detenido. Según fuentes policiales, en el momento del arresto no portaba ningún objeto peligroso, por lo que no fue necesario intervenir ningún artefacto.
Policía y Puerto Banús descartan cualquier amenaza
Las primeras investigaciones apuntan a que el detenido podría tener sus facultades mentales mermadas, aunque las diligencias continúan abiertas para esclarecer lo ocurrido.
Tras el incidente, tanto la Policía Nacional como la concesionaria de Puerto Banús desmintieron que hubiera existido una amenaza de bomba. Desde el puerto se insistió en que la actuación respondió únicamente a la aplicación de los protocolos de prevención y que, una vez controlada la situación, la actividad continuó con total normalidad.
El suceso, además, se saldó sin daños personales ni materiales, según han precisado tanto las fuerzas de seguridad como los responsables de la concesionaria.



