No todos los futbolistas terminan en los banquillos o como comentaristas de televisión. Algunos encuentran su camino lejos de los focos, en la carretera, y con la Costa del Sol como destino final, que nunca deja de sorprendernos con nuevas peculiares historias. Es el caso de Donny Gorter, exjugador de 37 años con un currículum que incluye al Jong PSV, AZ Alkmaar, NAC Breda o el Aalborg danés. Su vida ha dado un giro de 180 grados: ha cambiado el balón por el volante y ahora se dedica a transportar «lo que sea necesario» hacia el sur de España, especialmente a las zonas de Alicante y Marbella.
Gorter, cuya carrera se vio truncada prematuramente por una grave lesión de rodilla y la parálisis mundial del Covid cuando buscaba una última aventura en el extranjero, ha encontrado un nicho de mercado en auge. Desde hace dos años y medio, opera una empresa de logística que conecta Bélgica y Holanda con el litoral español.
De millonarios a «Ik vertrek»
«Organizo todo, desde el transporte de unas pocas cajas de mudanza hasta coches», explica el ex centrocampista en una entrevista al diario De Telegraaf. Su negocio nació de forma orgánica a raíz de su pasión por los automóviles. Comenzó moviendo vehículos exclusivos en remolque para clientes en España y detectó una necesidad: «Me di cuenta de que mover sus enseres era un problema para esa gente».
Ahora, su clientela es tan variada como la propia Marbella: «Te encuentras con gente estupenda, desde tipos al estilo del programa ‘Ik vertrek’ (reality neerlandés) hasta multimillonarios«, asegura. Entre sus cargas más preciadas destaca un Lamborghini Aventador y un coche clásico oldtimer de alto valor que bajó hasta tierras españolas.
De coches de lujo a juguetes eróticos
Sin embargo, en el mundo del transporte no todo es glamour. Al ser preguntado por el envío más extraño que ha realizado hasta la fecha, Gorter no duda: «Llevé un cargamento de dildos desde España a los Países Bajos». Según relata, unos clientes querían iniciar un negocio de juguetes sexuales en España, «pero no hubo ningún interés», por lo que la mercancía tuvo que hacer el viaje de vuelta. «Mejor no digo más», bromea el holandés.
Futuro residente en Marbella
La conexión de Gorter con España viene de familia. Su padre, el también exfutbolista Edwin Gorter, reside aquí y trabaja como agente inmobiliario, lo que ha facilitado la sinergia entre la venta de casas y el servicio de mudanzas del hijo.
Pero Donny quiere ir más allá. Su plan no es solo venir a trabajar, sino quedarse. «Estoy arreglándolo todo para mudarme yo mismo a España«, confirma. Su objetivo es instalarse con su mujer y sus dos hijos en la zona, buscando el estilo de vida que ofrece la costa.
En el plano empresarial, Marbella juega un papel estratégico en su expansión. El exfutbolista ha detectado que existe una alta demanda de espacios de guardamuebles en la región. «Lo nuevo es que también vamos a almacenar cosas cerca de Marbella. Hay necesidad de ello», adelanta sobre sus planes inmediatos.
Lejos quedan ya las noches de Europa League o las previas de Champions con el Aalborg. Gorter, que se definía en el campo como «una rata, pero un buen chico para los entrenadores», aplica ahora la disciplina del deporte de élite a su nueva empresa. «No soy un aventurero, tomo decisiones meditadas», sentencia quien pronto será un vecino más de la ciudad.



