Los comerciantes y hosteleros de Marbella han dicho ya «hasta aquí». No pueden más con esta situación. Ayer 9 de febrero, la Plataforma de Comerciantes y Hosteleros salió a la calle para mostrar su enfado y malestar ante el derrumbe inminente de sus negocios y exigir un plan de rescate inmediato: «La falta de sentido común, diálogo y unificación de criterios de nuestros gobernantes nos están llevando a la ruina. Ya nada parece tener sentido estos días».
«Los que se supone que nos deben dirigir y proteger, como el motor económico que somos, no hacen más que ponernos palos en las ruedas. Cada uno tira hacia su lado, tomando las decisiones que más se ajustan a sus propios intereses, sin mirar si el conjunto de medidas son las más beneficiosas para la sociedad«, añaden desde la Plataforma.
Por un lado, mencionan a la Junta de Andalucía como la responsable del cierre de sus negocios, su única fuente de ingresos y lo que les permite dar un plato de comida a sus hijos. «Damos todas las garantías sanitarias, y gracias a la Junta, nos vemos obligados a cerrar porque no somos esenciales, y somos una fuente de contagio. ¿Por qué algunos si y otros no, si todos tenemos la misma necesidad de trabajar?», reivindican con indignación.
Por otro lado, se preguntan por qué el Gobierno Central les sigue pasando el pago de los impuestos: «Para ellos la economía no se detiene. Es necesario seguir recaudando para, entre otras cosas, mantener una clase política inflada y corrupta. Buen ejemplo de que la pandemia no afecta a todos por igual. ¿De dónde esperan que salga ese dinero si nuestros negocios están cerrados o restringidos? Esto es falta de comunicación, de criterio o simple descaro. No lo sabemos».
Igualmente, también han tenido para el Gobierno más cercano, el Ayuntamiento de Marbella que, según ellos, continúa ajeno a todo: «En un par de semanas, rápidamente, gestiona la compra de unos quads para reforzar los controles del paseo marítimo, decide y organiza de manera unilateral una mega reforma en la Plaza de los Naranjos, o el Museo del Grabado. Parece ser que las grandes obras de Marbella sí son esenciales e inmunes al Covid. De la misma manera entrega una licencia urbanística para la construcción de un centro PRIMARK. Que ya nos dirán ellos como va a beneficiar eso al pequeño comercio. Si bien esta jugada crearía 300 puestos de trabajo, creemos que va a ser lo que finalmente va a rematar a gran parte de nuestro colectivo. ¿Cuántos de nosotros nos veremos obligados a cerrar y solicitar uno de esos 300 puestos? De este modo, cuando reabra el turismo los visitantes podrán venir a conocer: “la ciudad fantasma” y “el PRIMARK” el cual obtendrá grandes ingresos que evidentemente no quedarán en Marbella», y se preguntan «para quiénes estáis gobernando«.
En cuanto a las ayudas que deberían haber recibido, aseguran no tener noticias, señalando que no se sienten valorados ni esenciales para el Ayuntamiento de su ciudad.
«Queremos sentido común y sensatez. Deberían definir un criterio de acción. Y si es necesario cerrar el comercio y hostelería, tendríamos que recibir ayudas directas suficientes de manera simultánea. Si nos cierran y restringen, irremediablemente no podremos seguir pagando los mismos impuestos, ni mientras dure el estado de alarma, ni durante el tiempo que haga falta hasta que regrese la normalidad a nuestras vidas porque no nos parece justo tener que pagar los mismos impuestos con una reducción tan significativa de nuestros ingresos, como la del último año. Estamos cansados de ser el soporte de la economía y a cambio no obtener respuesta cuando nos vemos necesitados. Debéis velar por nuestro bienestar. Es vuestra obligación la del Gobierno central, autonómico y local. Exigimos un plan de rescate de manera inmediata».



