Así actuaban los cibercriminales que robaban millones de euros interceptando correos electrónicos en Marbella

Ciberagentes de Marbella frustran un fraude de 1,4 millones en la compraventa de una villa de lujo.

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Los ciberdelincuentes actuaban con precisión quirúrgica. Su método consistía en interceptar correos electrónicos entre empresas o particulares que mantenían relaciones comerciales —desde compraventas hasta pagos por servicios—, y suplantar a una de las partes en el intercambio. Apenas un punto, un guion o una letra cambiada bastaban para que el fraude resultara imperceptible. Así conseguían que las víctimas realizaran transferencias a cuentas controladas por los estafadores, convencidas de que el dinero iba al destinatario correcto.

Este tipo de estafa, conocida como ‘Man in the Middle’ o ataque de intermediario, ha sido el foco principal de los ciberagentes adscritos a la Comisaría de Policía Nacional de Marbella, que desde la creación en 2023 del Grupo de Ciberdelincuencia han logrado resolver una veintena de casos relacionados con este tipo de fraude informático. En total, la actuación policial ha permitido recuperar más de dos millones de euros procedentes de transferencias ilícitas.

Un fraude millonario frustrado a tiempo

Entre los casos esclarecidos destaca uno de los más relevantes: un intento de estafa de 1,4 millones de euros vinculado a la compraventa de una villa de lujo en Marbella. La rápida actuación de los agentes permitió bloquear las transferencias antes de que el dinero cruzara las fronteras.

La operación contó con la colaboración de las entidades bancarias implicadas, así como del auxilio de Interpol y Europol, lo que permitió localizar, intervenir y devolver al propietario legítimo un total de 1.445.000 euros. El dinero se encontraba en tránsito hacia Portugal y Austria, destinos frecuentes en este tipo de operaciones de blanqueo de capitales.

Durante la investigación, los agentes constataron que las redes de ciberdelincuencia ocultaban su identidad mediante intermediarios, conocidos en el argot policial como “mulas”. Estas personas cedían sus cuentas bancarias a cambio de una compensación económica, permitiendo que los estafadores canalizaran a través de ellas el dinero obtenido de forma fraudulenta.

Una vez recibido el capital, las “mulas” realizaban transferencias nacionales o internacionales, dificultando así el rastreo del dinero. Este patrón se repite en numerosas operaciones, donde los ciberdelincuentes aprovechan la infraestructura financiera de terceros para borrar su rastro digital.

La Policía Nacional ha aprovechado la ocasión para difundir una serie de recomendaciones dirigidas tanto a empresas como a particulares que operan mediante transferencias bancarias.
Entre los consejos básicos para prevenir este tipo de fraudes, destacan:

  • Verificar siempre la cuenta de destino antes de realizar una transferencia, especialmente si se trata de una operación de alto valor.
  • Desconfiar de cambios repentinos en los números IBAN o en los datos de contacto sin motivo aparente.
  • Confirmar la identidad del destinatario por teléfono o a través de un canal diferente al correo electrónico.
  • Comprobar cuidadosamente las direcciones de correo, ya que los estafadores suelen introducir ligeras modificaciones difíciles de detectar.

La Policía subraya la importancia de la prevención y la detección temprana como herramientas clave frente a este tipo de delitos. El auge de las transacciones digitales y el peso del sector inmobiliario en la Costa del Sol han convertido a Marbella en un punto de especial atención para las unidades de ciberseguridad. Gracias a la coordinación internacional y a la especialización de los agentes locales, la ciudad ha logrado evitar pérdidas millonarias y proteger la integridad de sus operaciones comerciales.