La intervención inmediata de varios agentes de la Policía Nacional evitó una tragedia este 26 de diciembre en San Pedro Alcántara, en el término municipal de Marbella. Un niño de dos años, que llegó a las dependencias policiales inconsciente, rígido y sin respiración, fue reanimado con éxito gracias a las maniobras practicadas por los funcionarios, logrando recuperar la respiración antes de ser trasladado al hospital.
Los hechos se produjeron en las dependencias policiales de San Pedro Alcántara, que albergan, entre otros servicios, la oficina de denuncias y la expedición de DNI y pasaporte. La jornada transcurría con normalidad cuando un agente encargado de la seguridad fue alertado por un ciudadano: a escasos metros de la comisaría, en la calle, unos padres pedían ayuda desesperadamente porque su hijo no respondía a estímulos.
Sin perder un segundo, el agente se aproximó al lugar y recibió al menor en brazos. Tras una rápida valoración, comprobó que el niño se encontraba inconsciente, rígido, pálido, con signos de sudoración y sin respiración, una situación crítica que requería actuación inmediata.
El policía tomó las riendas de la situación e inició de forma urgente las maniobras de reanimación, mientras se adentraba en el interior de la comisaría para solicitar apoyo. Un segundo agente, que prestaba servicio en la oficina de DNI, acudió de inmediato para colaborar en la asistencia y alertar a los servicios sanitarios.
Durante la intervención, el agente aplicó golpes y sacudidas precisas, logrando que el menor expulsara una bocanada de mucosidad que, según se constató, le obstruía las vías respiratorias. Instantes después, el niño comenzó a respirar por sí solo, a oxigenarse correctamente y a recobrar la conciencia, lo que supuso un giro decisivo en una situación límite.
Una vez estabilizado, el pequeño fue trasladado en ambulancia a un hospital, donde quedó ingresado en observación. La evolución fue favorable y, tras comprobar su recuperación, recibió el alta hospitalaria.
El suceso tuvo un emotivo epílogo. En la mañana siguiente, los policías actuantes recibieron la visita del niño y de sus padres en la Comisaría de San Pedro Alcántara. La familia quiso agradecer personalmente la actuación de los agentes, cuyo temple y rapidez resultaron determinantes para salvar la vida del menor.



