Un jurado popular ha declarado culpable por unanimidad al joven acusado de atropellar mortalmente a otro e intentar matar a tres más a la salida de una discoteca en Málaga capital.
El tribunal ha considerado probado que el procesado cometió un delito consumado de asesinato y tres delitos de asesinato en grado de tentativa, apreciando además los atenuantes de reparación parcial del daño y confesión.
Tras conocerse el veredicto, el fiscal ha solicitado una condena de 20 años de prisión por el asesinato y 10 años por cada una de las tres tentativas, lo que elevaría la pena total a 50 años de cárcel. Por su parte, la acusación particular ha aumentado su petición hasta 25 años de prisión por el atropello mortal.
Después de la lectura del veredicto, la magistrada presidenta celebró una vista para decidir sobre la situación personal del acusado. Tanto la Fiscalía como la acusación solicitaron la prórroga de la prisión provisional, mientras que la defensa se opuso alegando arraigo familiar. Finalmente, la magistrada acordó mantenerlo en prisión ante la “enormidad de la pena” a la que se enfrenta y el consiguiente riesgo de fuga.
Los hechos
Los hechos se remontan al 15 de mayo de 2022, cuando el acusado celebraba su 26 cumpleaños en una discoteca de la capital junto a varios amigos. En el mismo local festejaba su cumpleaños el joven que resultó fallecido, de 25 años, acompañado por dos amigos y una joven con la que había iniciado una relación.
Sobre las 6.15 horas, ambos grupos salieron al exterior, donde se estaba produciendo una pelea entre otros jóvenes que se agredían con botellas de cristal. En ese contexto, y por motivos que no han quedado esclarecidos, uno de los implicados en la reyerta golpeó a la víctima con una botella en la cabeza, dejándolo inconsciente sobre la calzada.
Mientras tanto, el grupo del acusado se dirigió a su vehículo para regresar a casa. Según sostuvieron durante el juicio el fiscal y la acusación particular, cuando pasaban por la puerta del local, el copiloto sacó por la ventanilla una botella de vodka. En ese momento, alguien ajeno a ambos grupos golpeó la botella con otra, rompiéndola y causando una herida sangrante al acompañante del acusado.
De acuerdo con las acusaciones, esa situación desencadenó la reacción del procesado, que realizó un cambio brusco de sentido y, en lugar de continuar por su carril, invadió el sentido contrario y embistió a gran velocidad contra la víctima y sus acompañantes, que estaban auxiliando al joven herido en el suelo.
El jurado ha considerado probado de forma unánime que el acusado fue consciente de que se dirigía hacia una “masa” de personas y que asumió las consecuencias de su acción. La víctima mortal fue arrollada y arrastrada más de 13 metros, mientras que los otros tres jóvenes resultaron heridos tras salir despedidos por el impacto.
El acusado se entregó a la Guardia Civil a las 6.20 horas del día siguiente.



