Un vuelo que había despegado de Barcelona con destino Málaga tuvo que regresar de urgencia al aeropuerto de origen tras detectarse un posible problema relacionado con el tren de aterrizaje, según las comprobaciones solicitadas por la propia tripulación durante la fase inicial del trayecto.
Ante esta situación, la tripulación decidió abortar el vuelo y volver al aeropuerto, donde la aeronave aterrizó y se detuvo en la pista 24R para realizar las verificaciones correspondientes. Esta maniobra obligó al aeropuerto a modificar temporalmente su operativa, pasando a funcionar con pista única 24L mientras la pista paralela permanecía ocupada.
Durante este periodo, las operaciones aéreas se mantuvieron de forma controlada, priorizando en todo momento la seguridad operacional, hasta que la aeronave pudo reanudar el rodaje y el aeropuerto confirmó que la pista 24R volvía a estar plenamente operativa.
Tras unos minutos de restricción, el aeropuerto recuperó la operativa habitual con pistas paralelas, normalizando progresivamente el tráfico aéreo. No se han facilitado más detalles sobre el alcance de la incidencia técnica ni sobre posibles afectaciones adicionales.
El suceso tuvo lugar en el aeropuerto de Aeropuerto de Barcelona-El Prat y afectó a un vuelo con destino al aeropuerto de Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.



