La Asociación Provincial de Constructores y Promotores de Málaga (ACP Málaga) ha encendido las alarmas. Un estudio reciente elaborado por la patronal revela una realidad preocupante: de los 32 municipios analizados de la Costa del Sol, apenas siete han logrado construir viviendas suficientes para absorber la creación de nuevos hogares durante la última década. El resto, más del 75%, arrastra un déficit estructural que está provocando una fuerte presión sobre el mercado inmobiliario, encareciendo los precios y dificultando el acceso a la vivienda para miles de familias.
El informe, que abarca el periodo 2014-2024, pone el foco en la relación entre el número de nuevas viviendas construidas y los hogares generados en ese mismo intervalo. En condiciones ideales, cada nuevo hogar debería poder contar con una nueva vivienda disponible. Pero la realidad dista mucho de ese equilibrio. En la mayoría de municipios, la construcción no ha seguido el ritmo del crecimiento poblacional, y eso ha desatado una lucha por los inmuebles disponibles que se traduce en precios al alza y un mercado cada vez más restrictivo.
Nerja y Estepona, ejemplos de equilibrio; Rincón de la Victoria, el suspenso más sonado
Nerja, Manilva, Algarrobo, Casares, Estepona y Benahavís figuran como los únicos municipios que, junto a otro más no especificado, han conseguido mantener una proporción adecuada entre oferta y demanda de vivienda. En ellos, por cada nuevo hogar creado, se ha construido al menos una vivienda, lo que ha permitido evitar desequilibrios importantes en el mercado inmobiliario local.
En el otro extremo del ranking se encuentra Rincón de la Victoria, que recibe la peor calificación del estudio. Según ACP Málaga, este municipio no solo presenta el peor ratio de construcción en relación con su crecimiento poblacional, sino que además se sitúa como el municipio costero más rezagado de toda la provincia en cuanto a generación de vivienda nueva. El diagnóstico es rotundo: Rincón de la Victoria ha fallado estrepitosamente en su capacidad para absorber la demanda residencial, algo especialmente crítico dado que forma parte del área metropolitana de Málaga capital, una de las zonas con mayor presión urbanística y demanda de vivienda vacacional de toda Andalucía.
Este escenario deja al municipio en una posición especialmente delicada: más hogares, menos viviendas disponibles y una demanda creciente que, si no se corrige, seguirá tensionando aún más el mercado en los próximos años.
Escasez y precios disparados: la ecuación del desequilibrio
El estudio de ACP Málaga también aborda otro de los efectos directos del déficit de vivienda: la escalada de precios del metro cuadrado. Se ha detectado una relación directa entre la falta de construcción y el encarecimiento del mercado. Los municipios que menos han construido han sido, en general, los que más han visto dispararse los precios, lo que refuerza la idea de que la escasez de oferta está detrás del actual modelo inflacionario del sector.
En este contexto, la patronal insiste en que la única forma de contener la subida de precios pasa por aumentar la oferta de vivienda, tanto libre como protegida. Pero para ello es necesario atacar la raíz del problema: la falta de suelo urbanizable y los obstáculos administrativos.
Urbanismo de emergencia: el clamor del sector
Desde hace meses, los promotores vienen reclamando un “plan de urbanismo de emergencia” que acelere la generación de suelo urbanizado, considerado la materia prima fundamental para edificar. En palabras de Ignacio Peinado, presidente de ACP Málaga y también representante de los promotores andaluces:
“La falta de vivienda es un problema estructural que requiere una respuesta inmediata. Necesitamos mayor seguridad jurídica y un marco normativo ágil que permita atender la creciente demanda sin encarecer aún más el acceso a la vivienda”.
Peinado hace un llamamiento a las administraciones para que se impliquen en la financiación de las obras de urbanización, un paso clave para transformar suelo disponible en terreno apto para construir. Sin esa transformación, advierte, “el déficit seguirá aumentando y el mercado continuará inaccesible para los ciudadanos”.
El Decreto de Vivienda, una oportunidad para cambiar el rumbo
La ACP pone el acento en una herramienta concreta: el nuevo Decreto de Vivienda de la Junta de Andalucía, que permite acelerar la construcción de vivienda asequible, en particular de Vivienda de Protección Oficial (VPO). La patronal anima a los municipios a adherirse a este decreto, especialmente a aquellos que se encuentran en la parte baja del ranking y que han mostrado mayores dificultades para generar vivienda.
Además, piden a estos municipios que detallen públicamente su “plan de acción municipal”, con medidas concretas para revertir la situación. “La transparencia será clave —insisten— para recuperar la confianza, atraer inversión y garantizar un crecimiento urbanístico sostenible”.
Un futuro incierto si no se actúa con urgencia
El estudio concluye con una advertencia clara: sin una planificación urbanística alineada con el crecimiento poblacional, el mercado inmobiliario de la Costa del Sol seguirá evolucionando hacia un modelo excluyente, inaccesible para jóvenes, familias trabajadoras y residentes de larga duración.
Con el turismo en alza, la llegada de nuevos residentes nacionales y extranjeros y una presión constante sobre la oferta disponible, los expertos coinciden: el tiempo corre en contra de los municipios que aún no han actuado.
La Costa del Sol no puede permitirse una década más sin vivienda suficiente.



