Málaga afronta la recta final del verano con un fuerte aumento de la mortalidad atribuible a las temperaturas. El sistema MoMo estima ya 120 fallecimientos relacionados estadísticamente con el exceso o defecto de temperatura durante el periodo estival de 2026.
La cifra contrasta de forma notable con la del verano de 2025, cuando este mismo sistema contabilizó 22 defunciones atribuibles a las temperaturas. La diferencia entre ambos periodos asciende, por tanto, a 98 fallecimientos.
En términos porcentuales, el incremento ronda el 445%, lo que supone que la cifra actual es aproximadamente 5,45 veces superior a la registrada durante el verano anterior.
Estos datos todavía no constituyen el balance definitivo de 2026, ya que el periodo estival continúa abierto y las cifras podrían variar conforme el sistema incorpore nuevas actualizaciones.
Más fallecimientos observados este verano
El aumento también se aprecia en el número total de defunciones registradas. Durante el verano de 2026 se han contabilizado 4.144 fallecimientos observados, frente a los 4.069 que marcaba la estimación base del modelo.
Esto supone un exceso de mortalidad por todas las causas de 75 fallecimientos respecto a lo esperado para este periodo.
En el verano de 2025 se registraron 3.565 defunciones observadas frente a una estimación base de 3.470, lo que dejó entonces un exceso de 95 fallecimientos. Dentro de ese balance, MoMo atribuía 22 muertes a las temperaturas.
La comparación muestra así que, aunque el exceso global de mortalidad fue mayor en 2025, el número de fallecimientos vinculados estadísticamente a las temperaturas es muy superior en 2026.
Una estimación estadística, no una causa directa
Los datos de MoMo deben interpretarse como una estimación epidemiológica y no como un recuento de certificados de defunción en los que figure directamente el calor o el frío como causa de muerte.
El sistema analiza la relación entre las temperaturas registradas y la evolución de la mortalidad para calcular qué parte de los fallecimientos puede asociarse estadísticamente a estos factores.
Además, las estimaciones pueden revisarse posteriormente conforme se incorporan nuevos datos, por lo que los 120 fallecimientos contabilizados hasta ahora podrían experimentar cambios antes de que finalice el balance definitivo del verano.



