Los malagueños destinarán una media de 89 euros por persona en la Feria 2025

Previsión de un millón de asistentes y gasto récord

Feria Malaga calle Larios
Ambiente en la calle Larios durante la feria de Málaga.

La Feria de Agosto de Málaga, uno de los eventos más emblemáticos y esperados del calendario festivo en la Costa del Sol, se prepara para una edición 2025 que promete ser histórica. Según las últimas encuestas, la población malagueña prevé un gasto medio por persona de 89 euros, lo que representa un incremento del 17,10% respecto a 2024. Este aumento revela no solo la relevancia que sigue teniendo la festividad, sino también la creciente implicación económica de los ciudadanos en su celebración.

Un evento con alta participación y turismo local

El análisis revela que el 32% de los malagueños planea realizar un viaje fuera de la ciudad durante las fechas de la feria, con un 17,1% adicional que está considerando esta posibilidad. Sin embargo, la inmensa mayoría mantiene un vínculo estrecho con la celebración: apenas un 4,9% asegura que no asistirá a ningún día de la feria, mientras que el 24,4% solo acudirá una vez. Un dato significativo es que más de la mitad de la población (56,1%) participará activamente durante dos o tres días, y un notable 19,5% prevé disfrutarla durante cuatro días o más, tanto en el Real Cortijo de Torres como en la Feria de Día del Centro.

Con estas cifras, se estima que el número total de asistentes podría rozar el millón, superando incluso esta marca debido al aumento constante de participación en cada temporada. La Feria de Málaga no solo se consolida como una tradición, sino también como un motor económico para la ciudad, generando puestos de trabajo especialmente en sectores como la restauración, marketing, fotografía, relaciones públicas y técnicos de sonido y luces.

Costes al alza y satisfacción desigual

El incremento del gasto medio está acompañado por un creciente descontento entre los asistentes debido al aumento de los precios en la feria, especialmente en productos básicos como comida y bebida, que siguen siendo los principales focos de consumo. Además, las atracciones infantiles y el transporte completan la lista de preferencias de gasto, manteniendo una línea estable en relación con años anteriores.

A pesar de esta queja generalizada por la subida de costes, otros aspectos mejoran y destacan positivamente en la valoración pública. La seguridad y la atención sanitaria en el recinto festivo se sitúan en lo más alto de la pirámide de calidad, reforzando la confianza de los visitantes y contribuyendo a un ambiente más seguro y controlado.

La Feria de Día en el Centro: creciente crítica y nostalgia

Un punto controvertido que ha ido ganando relevancia es la disconformidad creciente con la Feria de Día en el Centro de Málaga. Aunque la festividad mantiene un balance positivo en general, muchos ciudadanos expresan su malestar por la pérdida de elementos tradicionales que durante años fueron esenciales para el carácter único del evento.

Un ejemplo palpable es la desaparición de los conciertos en la Plaza del Obispo, que contaban con una gran acogida popular. La ausencia de estos espacios culturales y musicales ha provocado una sensación de nostalgia y una percepción de que se diluye la esencia original y tradicional de la feria, un aspecto que preocupa y genera debate entre malagueños y visitantes.

Innovación con conciertos gratuitos en el Auditorio Cortijo de Torres

Como novedad destacada para esta edición, la organización ha decidido que los conciertos en el Auditorio Municipal Cortijo de Torres sean completamente gratuitos durante toda la semana. Esta medida busca no solo fomentar la diversidad musical, alejándose del género habitual de las casetas, sino también ampliar el alcance y la accesibilidad de los espectáculos a un público más amplio.

No obstante, el 56% de los encuestados advierte sobre posibles dificultades para gestionar el aforo, anticipando problemas de espacio y control ante la gran demanda que podría generar esta gratuidad.

Movilidad y desplazamientos preferidos

En cuanto a la forma de desplazamiento, la mayoría de los asistentes opta por el coche privado y el autobús, reflejando la comodidad y practicidad en sus traslados hacia las zonas festivas. En segundo lugar, se encuentran los desplazamientos a pie y el uso de taxis, modalidades que mantienen una presencia significativa, sobre todo en el entorno urbano y de proximidad.