La Malagueta puso el broche a su feria del 150 aniversario con una corrida de Victorino Martín que cambió por completo el ambiente del coso malagueño. El carácter torista del festejo y la presencia de los toros de la divisa de la A coronada atrajeron a una afición especialmente pendiente de lo que sucedía en el ruedo. Al final, Saúl Jiménez Fortes volvió a ser el gran protagonista de su plaza al cortar dos orejas a un toro de vuelta al ruedo, mientras Manuel Escribano, herido, y Emilio de Justo también consiguieron salir por la Puerta Grande.
Manuel Escribano abrió la tarde con una apuesta de máxima exposición. Se fue a portagayola para recibir a un toro que ya desde el capote mostró pocas facilidades, frenándose y buscando constantemente. El de Gerena consiguió banderillearlo con solvencia y después tuvo que afrontar una faena de mucha paciencia ante un animal que no se entregaba y que terminó alcanzándolo en varias ocasiones.
Escribano resultó herido en la zona tibial, pero continuó en el ruedo y acabó la faena con una estocada contundente. La ovación reconoció el mérito de una actuación en la que el valor estuvo por encima de las condiciones del toro.
El segundo de su lote, un hijo de Cobradiezmos, mostró mejores condiciones. Escribano pudo lucirse algo más con el capote y, ya con la muleta, encontró una embestida que humillaba y permitía cierto recorrido. El torero construyó una labor principalmente sobre la mano derecha, con una tanda al natural para comprobar las posibilidades del animal. Sin poder realizar el tercio de banderillas por la cornada sufrida anteriormente, mantuvo la entrega hasta el final y una gran estocada le permitió cortar una oreja antes de pasar por la enfermería.
Emilio de Justo también encontró recompensa. Su primer toro fue un ejemplar serio que exigió desde el inicio, aunque poco a poco permitió al cacereño llevarlo hacia delante. De Justo entendió pronto que había que darle la muleta abajo y consiguió sus mejores momentos con la mano izquierda, arrastrando la tela y aprovechando el recorrido del animal.
La faena fue de menos a más y terminó con una estocada trasera y un descabello. La petición de oreja fue importante, aunque finalmente todo quedó en una ovación, acompañada de protestas hacia el palco por la decisión.
El quinto permitió a De Justo redondear su feria. El toro, obediente aunque justo de fuerzas, dejó algunos buenos muletazos desde el inicio. El extremeño construyó una faena principalmente por la derecha, con series limpias y de buen trazo, hasta que el animal comenzó a acusar el esfuerzo y a quedarse más corto.
A pesar de las dificultades, De Justo consiguió sacar varios muletazos de mucha transmisión. Una estocada algo tendida fue suficiente para que se concedieran las dos orejas, poniendo el broche a una feria en la que el cacereño volvió a demostrar el buen momento que atraviesa.
SAÚL JIMÉNEZ
Pero la faena de la tarde llevó la firma de Saúl Jiménez Fortes. Su primero apenas se empleó en el caballo, aunque mostró nobleza, ritmo y una embestida de gran calidad en la muleta. Fortes supo verlo desde el principio y comenzó a construir una labor de enorme profundidad.
Las primeras tandas por la derecha tuvieron suavidad, ligazón y mucha pureza. El toro humillaba y el malagueño dejó la muleta en la cara, aguantando las embestidas y confiando en las condiciones del animal. Al natural volvió a mostrar su valor y su capacidad para quedarse quieto ante un toro que exigía colocación y temple.
Los tendidos terminaron completamente entregados. Fortes consiguió ligar varias series de gran nivel y cerró una faena que fue creciendo hasta convertirse en uno de los momentos más importantes de toda la feria. Una estocada puso fin a la labor y las dos orejas fueron acompañadas de una vuelta al ruedo al toro.
El sexto fue otra historia. El animal mostró nobleza, humillación, codicia y transmisión, aunque también planteó dudas y exigía una lectura diferente. Fortes no terminó de encontrar el sitio y, después de varios tropiezos, el toro fue perdiendo parte de su clase. El malagueño no consiguió ligar los muletazos y acabó toreando de uno en uno.
La plaza se puso en contra y la faena no llegó a tomar vuelo. Tras un pinchazo y una estocada defectuosa, Fortes fue despedido con silencio.
La feria terminó así con una tarde de marcado carácter torista y con tres nombres que salieron reforzados. Fortes volvió a demostrar que tiene argumentos para ser uno de los grandes protagonistas de La Malagueta, Escribano sumó un nuevo triunfo desde la entrega y el sacrificio, y Emilio de Justo cerró su paso por Málaga con otra Puerta Grande.
Ficha del festejo:
Plaza: La Malagueta, Málaga. Corrida de toros. Último festejo de la feria del 150 aniversario.
Ganadería: Victorino Martín. Toros de excelente presencia y buen juego.
Manuel Escribano: ovación y oreja.
Emilio de Justo: ovación tras petición y dos orejas.
Saúl Jiménez Fortes: dos orejas y silencio.
Incidencias: Manuel Escribano mató el segundo toro de su lote en segundo lugar para poder acudir cuanto antes a la enfermería tras resultar herido en su primer compromiso. Saludaron tras parear al quinto José Manuel Valcárcel y Antonio Chacón.



