Las lluvias persistentes de las últimas semanas han dejado una imagen muy distinta en los embalses de la provincia de Málaga, que alcanzan ya niveles propios de un escenario de abundancia hídrica tras varios años marcados por la sequía. Según los datos actualizados a este viernes 7 de febrero, el conjunto de los embalses malagueños se sitúa al 82,7% de su capacidad, con un volumen total almacenado de 498,82 hectómetros cúbicos, casi cien más que hace solo una semana.
La presa de La Concepción ha cerrado ya el desagüe de fondo al alcanzar un resguardo superior al 22%, una situación que confirma la notable recuperación de este embalse estratégico para el abastecimiento del litoral occidental. La presa de Casasola, por su parte, continúa ganando margen de seguridad tras aliviar caudales de 30 metros cúbicos por segundo, mientras que El Limonero cerró su desagüe de fondo a las 9.00 horas de este viernes al alcanzar un resguardo del 40%.
Especialmente significativa es la situación del sistema Guadalhorce-Guadalteba. El embalse del Guadalteba se sitúa ya al 96,14% de su capacidad, aportando importantes caudales al Guadalhorce, que mantiene resguardo suficiente pese a las entradas continuas de agua. En este contexto, la presa del Conde de Guadalhorce, que ha alcanzado el 100% de su capacidad, ha comenzado a desembalsar desde las 9.00 horas a un ritmo aproximado de 100 metros cúbicos por segundo, siguiendo las órdenes de explotación para garantizar la seguridad del sistema.
También destaca la evolución del embalse de La Viñuela, que se sitúa en el 68,69%, una cifra muy superior a la registrada en los últimos años por estas fechas, consolidando la mejora de la situación hídrica en la Axarquía. Por su parte, La Concepción alcanza el 77,96%, Casasola el 63,08% y El Limonero se mantiene en el 88,29%, todos ellos con resguardos adecuados.
Desde los organismos de gestión se subraya que, pese a los elevados niveles, la operación de desembalses y alivios se está realizando de forma controlada y preventiva, atendiendo a los protocolos de seguridad y a las previsiones meteorológicas. La sucesión de borrascas ha permitido una recuperación histórica de las reservas en la provincia, aunque se insiste en la necesidad de mantener la vigilancia ante la continuidad de episodios de lluvias intensas.



