El PP denuncia que Málaga es un “infierno fiscal” y reclama una rebaja de impuestos

Denuncian que el IVA recauda casi 980 millones en la provincia, un 13% más que en 2024.

Carlos Conde
Carlos Conde

El Partido Popular de Málaga ha denunciado este jueves que la provincia “vuelve a batir récords de recaudación tributaria” en la primera mitad de 2025, situándose, según sus cálculos, en 2.330 millones de euros ingresados a la Hacienda estatal. La cifra, ha subrayado el vicesecretario de Málaga Productiva y coordinador del Observatorio Económico y de Precios del partido, Carlos Conde, supone un 20% más que en 2024 y “dobla el crecimiento medio de España”.

Conde ha enmarcado este aumento en un contexto de “subida continua de impuestos y cotizaciones sociales”, señalando que las rentas medias y bajas son las más afectadas por la inflación y la presión tributaria. “Este incremento no es fruto de una mejor gestión del Gobierno, sino de su afán por recaudar más a costa del contribuyente”, ha afirmado.

El dirigente popular ha recordado que, desde 2018, las políticas fiscales del Ejecutivo habrían supuesto 140.000 millones de euros adicionales para los contribuyentes, cifra que —según sus estimaciones— alcanzará los 170.000 millones al cierre de este año. Esto, ha añadido, “equivale a 2.500 euros más por cada español”.

En su análisis, Conde ha advertido que la presión fiscal en España supera ya el 38% del PIB, lo que, a su juicio, estaría “frenando el consumo y la inversión”. Como ejemplo, ha citado que, solo en Málaga, la recaudación del IVA ha alcanzado casi 980 millones de euros en lo que va de año, un 13% más que en el mismo periodo anterior. Esto sitúa a la provincia como la sexta que más aporta por este impuesto en todo el país.

Ante este escenario, el representante popular ha defendido la necesidad de una “reforma fiscal profunda y realista” que reduzca la carga impositiva a familias y empresas. Su propuesta pasa por “permitir que la economía respire, generando empleo e ingresos de forma natural” y por “apostar por una política económica responsable que no castigue al contribuyente como única vía para cuadrar las cuentas”.