El fútbol malagueño está de enhorabuena. Según ha podido saber este medio, Javi Rueda (Alozaina, 2002) va a renovar su contrato con el Real Club Celta de Vigo. El acuerdo se espera que se haga oficial en las próximas horas, sellando la continuidad de uno de los laterales derechos con mayor proyección del fútbol español y blindando a un jugador que, en apenas unos meses, ha pasado de ser una promesa a una realidad indiscutible en Balaídos.
Esta firma es la recompensa al gran inicio trabajo silencioso de un chico que comenzó dando patadas a un balón en la Sierra de las Nieves y que hoy, a sus 23 años, es pieza clave en el esquema de Claudio Giráldez en la máxima categoría.
Un inicio de curso soñado: goles, asistencias y Europa
La renovación llega en el momento más dulce de su carrera. La temporada 2025/26 está siendo la de su consagración definitiva. Aunque su debut en Primera se produjo en mayo de 2024, ha sido en este arranque de curso cuando Rueda ha derribado la puerta de la titularidad.
Los datos avalan la apuesta del club: en solo unas jornadas, el de Alozaina ha sumado un gol y tres asistencias, cifras impropias para un defensor. Su actuación en Son Moix frente al Mallorca, donde anotó una vaselina antológica en su primera titularidad del año, y su asistencia in extremis para salvar un punto ante el Villarreal, han convencido a la dirección deportiva gallega de que su sitio está en Vigo.
Además, este año ha tachado otro hito de su lista: el debut en la UEFA Europa League. Vestir la celeste en competición continental confirma que Rueda ya no es el canterano que pide paso, sino un futbolista de jerarquía capaz de competir en los escenarios más exigentes.
Alozaina, rendida a su «campeón»

Mientras en Vigo celebran su renovación, en Málaga, y concretamente en Alozaina, la noticia se vive con un orgullo. El vínculo de Javi con su tierra es inquebrantable. De hecho, el reciente parón de selecciones sirvió para que el pueblo le rindiera el mayor homenaje posible.
El Ayuntamiento ha iniciado los trámites para que el campo de fútbol local pase a llamarse «Estadio Municipal Javier Rueda«. «Queremos que cada vez que un niño o una niña se ponga la pechera de entrenamiento y pise este césped, sepa que está jugando en el campo donde creció un campeón», explicó el regidor.
Para sus vecinos, Javi es el espejo donde mirarse. Es la prueba palpable de que desde un municipio pequeño de la sierra se puede llegar a la élite si se combina talento con humildad, llevando el nombre de Alozaina por toda España y Europa.
El largo camino: de «La Fábrica» al barro de la Segunda
Estampar su firma en este contrato profesional no ha sido un camino de rosas, sino un auténtico manual de resistencia. Su travesía comenzó en el origen, dando sus primeras patadas en la Escuela Deportiva Municipal de Alozaina, para luego curtirse en el Puerto Malagueño y pasar por la cantera del Málaga CF. Aquel talento precoz llamó la atención del Real Madrid, que lo reclutó en plena adolescencia. En Valdebebas tocó el cielo conquistando la UEFA Youth League 2019/20 con una generación dorada, pero tuvo la madurez necesaria para entender que, para asentarse en la élite, tocaba salir de la zona de confort.
Y así lo hizo. Se curtió en el «barro» de la Primera Federación con cesiones en el San Sebastián de los Reyes y el Real Murcia, donde aprendió el oficio lejos de los focos y se ganó el cariño del vestuario y toda la afición. Posteriormente, su paso por el Albacete Balompié en Segunda División (31 partidos, 4 goles) fue el máster definitivo que necesitaba antes de regresar a Vigo.
La confianza ciega de Giráldez
La renovación también lleva el sello de su entrenador. Claudio Giráldez, que lo conoce perfectamente de su etapa en el Celta Fortuna, siempre ha creído en sus condiciones: rápido, disciplinado tácticamente y con una vocación ofensiva letal. El técnico gallego ha sabido esperar el momento justo para darle la alternativa y Rueda ha respondido con rendimiento inmediato.
Con esta ampliación de contrato, el RC Celta se asegura un lateral moderno para los próximos años y Málaga mantiene a uno de sus embajadores en la élite. El niño que soñaba en las calles de Alozaina es hoy un profesional consagrado que, en las próximas horas, estampará su firma para seguir creciendo en Primera.



