El cuerpo permaneció oculto durante seis meses bajo una capa de hormigón en una nave de un polígono industrial de Málaga capital. Antes, según han sostenido las acusaciones, la víctima había sido estrangulada por su marido después de comunicarle que quería divorciarse. Ahora, un jurado popular ha declarado por unanimidad culpable al hombre acusado de matar a su mujer en marzo de 2022.
Según han informado fuentes judiciales a Europa Press, el jurado ha acogido la tesis de la Fiscalía especializada en Violencia sobre la Mujer de Málaga y también la de la acusación particular, ejercida por el abogado de una de las hijas de la pareja, ya mayor de edad.
El veredicto considera probado que el acusado acabó con la vida de su esposa, Débora, tras una fuerte discusión mantenida el 28 de marzo de 2022 en la vivienda familiar, donde ambos convivían junto a las dos hijas que tenían en común.
Agravantes de género y parentesco
El jurado también ha tenido en cuenta las circunstancias agravantes de género y parentesco, tal y como había planteado la Fiscalía. Tras la lectura del veredicto, las acusaciones han mantenido su petición de 15 años de prisión por un delito de homicidio.
Será ahora el magistrado-presidente del Tribunal quien fije la pena definitiva en la sentencia.
Durante el juicio, el acusado admitió los hechos, aunque aseguró que actuó en un “arrebato”. Según su versión, perdió el control durante una discusión sobre el estado de la relación. “Me nublé”, llegó a declarar, insistiendo en que todo ocurrió “muy rápido”.
La Fiscalía, sin embargo, sostuvo que el crimen se produjo con “expreso desprecio” hacia la condición de mujer de la víctima, al no aceptar sus intenciones de divorcio y de iniciar una vida en libertad.
El cuerpo fue enterrado en una nave industrial
Tras la muerte de Débora, según el relato de las acusaciones, el hombre intentó deshacerse del cadáver. Para ello, introdujo el cuerpo, cubierto con plástico, en un bidón, lo trasladó en una carretilla hasta su furgón y lo llevó posteriormente a una nave industrial.
Allí excavó el suelo, enterró el cuerpo y cubrió la zona con hormigón y maquinaria pesada. El cadáver permaneció oculto durante medio año.
Las acusaciones también han mantenido que el acusado trató de hacer creer que la mujer se había marchado voluntariamente. Para ello, habría manipulado su teléfono móvil y se habría hecho pasar por ella, hasta que el cuerpo fue localizado en la nave tras las investigaciones de la Policía Nacional y después de que el propio acusado confesara.
Indemnizaciones para las hijas
Además de la pena de prisión, la Fiscalía reclama que el acusado indemnice con 300.000 euros a las dos hijas de la pareja. La acusación particular eleva esa cantidad hasta los 500.000 euros.
La defensa planteó inicialmente la aplicación de atenuantes de arrepentimiento y reparación del daño, al haber abonado parte de la indemnización.
La sentencia queda ahora pendiente de la decisión del magistrado-presidente, que deberá concretar la condena tras el veredicto unánime del jurado popular.



