La presencia de la bacteria E. coli en las muestras tomadas en la zona del Arraijanal, en la playa del Campo de Golf, ha llevado al cierre al baño de este tramo del litoral malagueño. La medida se ha adoptado después de que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía comunicara la conveniencia de aplicar medidas preventivas.
El origen de esta situación se encuentra en la rotura de dos tuberías de la red de saneamiento, una incidencia que se produjo por la crecida del río Guadalhorce tras las intensas lluvias registradas durante el último fin de semana de diciembre. Según la información facilitada, la fuerza del agua erosionó uno de los apoyos de la estructura portante de las conducciones que cruzan el cauce, lo que provocó la caída al río de un tramo de aproximadamente 50 metros.
Desde que se tuvo constancia de esa rotura, se procedió a señalizar la zona de playa afectada y a recomendar evitar el baño. Paralelamente, se han mantenido los trabajos para recuperar el tramo dañado de la infraestructura.
Dentro de las medidas adoptadas para reducir el impacto de la descarga accidental, la Empresa Municipal de Aguas de Málaga (Emasa) paralizó las estaciones de bombeo de Guadalmar y Campo de Golf. Con esta actuación se ha tratado de impedir que el agua residual procedente del distrito de Churriana y de Torremolinos vertiera de forma directa al río.
Para minimizar los efectos de esa descarga, el vertido se está realizando mar adentro a través de un emisario de 475 metros de longitud. Esta actuación se encuadra, según se detalla, en las obligaciones recogidas en el artículo 49.2 del decreto 109/2015, relativo al Reglamento de Vertidos al Dominio Público Hidráulico y al Dominio Público Marítimo-Terrestre de Andalucía.
Al mismo tiempo, Emasa trabaja en una solución que pasa por priorizar la construcción de un tramo de la obra prevista para la red de aguas regeneradas destinada al riego de instalaciones de la zona oeste de la ciudad y de Torremolinos. El objetivo es que ese tramo, situado a la altura donde se produjo la incidencia, pueda utilizarse de forma provisional y reversible en sentido contrario al inicialmente previsto.
De este modo, esa canalización permitirá conducir el agua hacia la estación depuradora de aguas residuales del Guadalhorce, mientras se completa la solución definitiva. Las obras se están ejecutando desde comienzos de año a través del contrato adjudicado a la UTE PTOC y UC10, con la previsión de que puedan quedar finalizadas en un plazo aproximado de un mes.



