Un vuelo que acababa de salir del aeropuerto de Málaga ha declarado una situación de urgencia, conocida como ‘Pan Pan’, ante la posibilidad de que el tren de aterrizaje estuviera bloqueado, lo que obligó a reorganizar temporalmente el tráfico aéreo para facilitar su regreso.
La tripulación solicitó volver al aeropuerto y los controladores reservaron para la aeronave la pista 12, utilizada para aterrizajes, mientras desviaban el resto de operaciones hacia la pista 13.
Esta reorganización permitía mantener la operatividad del aeropuerto incluso en el caso de que el avión con problemas hubiera quedado bloqueado sobre la pista tras tomar tierra. Durante esos minutos, al trabajar únicamente con la pista 13 para el resto del tráfico, fue necesario aumentar la separación entre las aeronaves que se aproximaban a Málaga mediante esperas.
Antes de aterrizar, la tripulación solicitó realizar una serie de comprobaciones sobre el posible problema en el tren de aterrizaje. Los controladores la dirigieron hacia el norte del aeropuerto para completar estas maniobras antes de iniciar la aproximación definitiva.
Aterrizaje sin incidencias
Una vez que la tripulación comunicó que estaba preparada para regresar, el avión fue posicionado para realizar una aproximación directa a la pista 12.
Finalmente, la aeronave aterrizó y abandonó la pista sin incidencias, según han explicado los propios controladores aéreos a través de la red social X.
Tras la operación se llevó a cabo una revisión de la pista para comprobar que se encontraba en condiciones adecuadas. Una vez confirmado que todo estaba correcto, el aeropuerto recuperó su configuración habitual hacia el sur con sus dos pistas nuevamente operativas.
La incidencia se resolvió así sin consecuencias, después de un dispositivo que obligó durante unos minutos a reorganizar las llegadas y salidas para mantener disponible una pista específica para el vuelo que había declarado la urgencia.



