Hace justo una semana, el Puerto de Málaga se convirtió en objeto de todas las miradas. El superyate Yas, una joya náutica de 141 metros de eslora, atracó en la Costa del Sol, trayendo consigo un aire de lujo y exclusividad que solo un barco de esta magnitud puede ofrecer. Propiedad de Hamdan bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, el carismático príncipe heredero de Dubái conocido como Fazza, el Yas comparte espacio en la marina malagueña con otro coloso del mar, el Mayan Queen IV. Desde su llegada, este impresionante yate ha captado todas las miradas, recordándonos por qué Málaga se ha convertido en un imán para las élites globales.
Un yate con historia: De fragata militar a joya náutica
El Yas no es solo un barco; es una obra de arte flotante que ocupa el puesto 13 entre los yates de recreo privados más grandes del mundo. Su cúpula de cristal azul celeste y su robusto casco de acero lo convierten en una presencia imponente en cualquier puerto. Pero lo que hace al Yas aún más especial es su pasado. Originalmente construido como la fragata militar Piet Hein F-811 para la Real Marina de Guerra de Países Bajos, operó entre 1981 y 1998. Más tarde, la armada de los Emiratos Árabes Unidos lo adquirió y lo renombró como Al Emirat.
En 2005, el jeque Hamdan bin Mohammed vio en esta antigua fragata la oportunidad de crear algo único. La transformación, llevada a cabo por ADMShipyards en Abu Dhabi y completada en 2015, costó la astronómica cifra de 180 millones de dólares. Mantener este palacio marítimo no es tarea menor: se estima que su mantenimiento anual oscila entre 10 y 20 millones de dólares. El resultado es un yate que combina historia, tecnología y un lujo sin igual.
Un príncipe con visión y carisma
Detrás del Yas está Hamdan bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, una figura que trasciende el título de príncipe heredero de Dubái. Nacido el 14 de noviembre de 1982, es hijo del jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, vicepresidente y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, y de la jequesa Hind bint Maktoum bin Juma Al Maktoum. Criado en un Dubái en pleno auge, Hamdan creció cerca de las decisiones que han convertido al emirato en un referente mundial, influenciado por la visión de su abuelo, el jeque Rashid bin Saeed Al Maktoum, artífice del renacimiento moderno de la ciudad.
Su formación es tan diversa como impresionante: estudió en la Rashid School for Boys y la Dubai School of Government, antes de graduarse en la prestigiosa Royal Military Academy Sandhurst en 2001 y cursar estudios en la London School of Economics. Desde que asumió el rol de príncipe heredero en 2008, Hamdan ha liderado proyectos transformadores, como la iniciativa Dubai Global de 2022, que busca establecer 50 oficinas comerciales en los cinco continentes para reforzar la posición de Dubái como hub global de negocios.
Pero Hamdan es mucho más que un líder político. Bajo el seudónimo Fazza, comparte su pasión por la poesía árabe, los deportes y las aventuras con sus 17 millones de seguidores en Instagram. Su amor por la equitación lo ha llevado a ganar medallas de oro en los Juegos Ecuestres Mundiales de 2014, y también es un apasionado del buceo, el paracaidismo y la fotografía. Esta combinación de liderazgo y carisma lo convierte en una figura única en el panorama global.
Un palacio sobre las olas
El Yas es mucho más que un yate: es un palacio flotante diseñado para impresionar. Con capacidad para más de 100 personas entre invitados y tripulación, cuenta con una piscina, un spa, un salón de belleza, un helipuerto y un ascensor, además de estancias decoradas con un lujo que roza lo cinematográfico. Cada rincón del barco refleja el gusto exquisito de su propietario y la ambición de un emirato que no conoce límites.
La llegada del Yas al Puerto de Málaga no es un hecho aislado. La marina de megayates de la ciudad se ha consolidado como un destino de referencia para las embarcaciones más exclusivas del mundo. La presencia simultánea del Mayan Queen IV solo refuerza esta reputación. Málaga, con su clima mediterráneo, su vibrante oferta cultural y su infraestructura portuaria de primer nivel, se ha ganado un lugar en el mapa del turismo de lujo.



