La violencia contra el personal sanitario vuelve a ser noticia. Dos médicas y una enfermera del centro de salud Miraflores de los Ángeles, en la capital, han sido víctimas de amenazas, insultos e intentos de agresión por parte de usuarios en distintos episodios ocurridos entre octubre y noviembre.
Ante esta situación, el Sindicato Médico de Málaga (SMM) y el Sindicato de Enfermería SATSE Málaga han convocado este martes una concentración a las puertas del centro para denunciar la creciente agresividad de algunos usuarios y exigir más medidas de protección para los profesionales.
Amenazas y episodios de violencia
El primer incidente se produjo el 1 de octubre, cuando una enfermera fue acosada y amenazada durante una visita domiciliaria para curar a una paciente dependiente. Según el relato del sindicato, el cuidador de la usuaria reaccionó con una fuerte agresividad al considerar que “cada día acudía una profesional distinta y tenían olvidada a la paciente”.
Durante la intervención, el individuo llegó a insultarla, gritarle y acorralarla contra la pared, hasta el punto de perseguirla por las escaleras cuando intentó abandonar el domicilio. La profesional sufrió una crisis de ansiedad y tuvo que presentar denuncia ante la Policía Nacional. Días después, el agresor se presentó en el centro de salud para amenazarla de nuevo si no retiraba la denuncia.
El segundo caso ocurrió el 27 de octubre, cuando una médica fue amenazada en su propia consulta por un paciente disconforme con la prescripción de un fármaco y molesto por la espera.
El tercer episodio, registrado el 7 de noviembre, afectó a otra facultativa, que fue insultada y amenazada por una usuaria que intentó agredirla físicamente tras exigirle una atención inmediata. La situación requirió la intervención de la Policía, que acudió al centro sanitario.
“Los sanitarios no son los responsables del sistema”
Tanto el SMM como SATSE Málaga han expresado su “total rechazo” a estos comportamientos y recordado que los profesionales sanitarios no son los responsables de las deficiencias del sistema.
“No entendemos cómo parte de la población descarga su frustración contra quienes les atienden”, denuncian ambas organizaciones. “Los facultativos y enfermeros no deben ser agredidos ni verbal ni físicamente bajo ningún concepto”.
Cifras preocupantes en Málaga
El Sindicato Médico de Málaga ha contabilizado 51 agresiones a médicos en lo que va de 2025, mientras que el Sindicato de Enfermería SATSE maneja datos aún más amplios en el conjunto del Distrito Sanitario Málaga-Valle del Guadalhorce, donde se han registrado 81 agresiones en total hasta octubre, de las cuales 76 fueron de tipo no físico y 5 con violencia física.
Según el informe de SATSE, 43 de las víctimas son mujeres y 18 hombres. Los colectivos más afectados son los médicos de familia (43 casos), seguidos por personal de enfermería (9), coordinadores de enfermería (2), directores de UGC (2) y otros perfiles como fisioterapeutas, pediatras o veterinarios.
En el apartado del personal no sanitario, se han documentado 20 agresiones, principalmente a celadores-conductores (11 casos) y auxiliares administrativos (7).
Dónde se producen las agresiones
Según el informe del Sindicato de Enfermería SATSE, las agresiones al personal sanitario se concentran principalmente en las consultas médicas, donde se han contabilizado 35 casos entre enero y octubre de 2025. Le siguen los incidentes registrados en las zonas de admisión y recepción de los centros, con 18 casos, y en los servicios de urgencias, que acumulan 13 agresiones.
También se han producido 6 ataques en consultas de enfermería, 2 en domicilios particulares durante visitas asistenciales y 3 en otras dependencias, como despachos o zonas comunes.
En total, se han registrado 78 agresiones en la provincia de Málaga durante los diez primeros meses del año, de las cuales dos ocurrieron en domicilios particulares —una en el barrio de Ciudad Jardín y otra en Miraflores de los Ángeles, donde precisamente se han repetido los últimos episodios de violencia—.
Exigen más seguridad y apoyo institucional
Los sindicatos reclaman al Servicio Andaluz de Salud (SAS) y a la Consejería de Salud que refuercen la seguridad en los centros, tanto con más presencia policial como con sistemas de alerta y vigilancia activa.
Además, piden que se endurezcan las sanciones por agresión a personal sanitario y que se mejore la atención psicológica y jurídica a los profesionales que sufren estos episodios.
“No podemos normalizar que un médico o una enfermera trabajen con miedo”, señalan desde el SMM. “Cada amenaza deja una huella y deteriora la relación con el paciente y la calidad asistencial”.
Una violencia que no cesa
El centro de salud Miraflores de los Ángeles se ha convertido en el epicentro de tres agresiones en apenas cinco semanas, una situación que los sindicatos califican de “alarmante y reveladora de un clima de tensión creciente en la Atención Primaria”.
Los profesionales sanitarios concentrados hoy en el centro han guardado unos minutos de silencio y han mostrado carteles en defensa de la seguridad y el respeto en la sanidad pública.



